París. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó ayer que las negociaciones que mantiene la Unión Europea (UE) con Libia sobre las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino condenados a cadena perpetúa por el contagio de sida a más de 400 niños son "muy duras". "Lo que sé es que es muy duro. Hace ya ocho años que esto dura", manifestó Sarkozy.
El jefe de Estado, que se negó a hacer ningún comentario sobre su supuesta visita el próximo miércoles a Trípoli, anunciada por fuentes libias, se excusó luego ante sus anfitriones por haber llegado tarde debido a que tiene "bastantes negociaciones candentes".
Su esposa, Cécilia Sarkozy, y el secretario general del Elíseo, Claude Guéant, se encuentran desde el domingo en Trípoli, junto a la comisaria europea Benita Ferrero-Waldner para intentar acelerar la extradición a Bulgaria de las enfermeras y el médico, el cual tiene nacionalidad búlgara desde junio pasado. La esposa del presidente francés fue recibida por Gadafi, máximo dirigente libio. >efe |