Lahore. Pakistán calificó ayer de "inaceptable" cualquier posible ataque estadounidense contra Al Qaeda en las áreas tribales paquistaníes, en el oeste del país, y afirmó que serán sus fuerzas quienes actuarán contra el terrorismo, según informó una fuente oficial.
"Hemos dejado bien claro que cualquier ataque en nuestro territorio sería inaceptable", dijo la portavoz paquistaní de Exteriores, Tasnim Aslam. Se refería así a un informe publicado por los servicios secretos estadounidenses, en el que no se descartaba la posibilidad de bombardeos estadounidenses en el área tribal, considerada como un refugio de Al Qaeda.
La portavoz añadió que cualquier acción estadounidense sobre territorio paquistaní pondría fin a la alianza antiterrorista actualmente en vigor entre ambos países. Según indicó, Pakistán continúa "comprometido" con la lucha contra el terrorismo, y está dispuesto a "llevar a cabo acciones firmes" sobre la base de sus propios servicios de espionaje. "Combatimos el terrorismo por nuestro propio interés. No queremos que nuestros esfuerzos queden socavados por cualquier acción mal concebida e inconsistente con los principios del derecho internacional", aseguró. Durante su comparecencia semanal ante los medios, Aslam incidió en la importancia de desarrollar la cooperación y la coordinación entre ambos países, en lugar de "hablar sobre acciones que podrían complicar los esfuerzos actuales para luchar contra Al Qaeda y el terrorismo".
La polémica saltó ayer en Pakistán después de que el domingo la Casa Blanca admitiera que no descarta la fuerza militar contra Al Qaeda en Pakistán. "Nuestra misión principal es proteger al pueblo estadounidense. No hay ninguna opción fuera de la mesa", dijo la consejera de Seguridad Interna, Frances Fragos Townsend, en declaraciones a Fox News. Sus manifestaciones motivaron una respuesta rápida por parte del ministro de Exteriores pakistaní, que defendió las medidas que su país ha emprendido contra el terrorismo y afirmó que cualquier intervención de Estados Unidos en el área podría causar un fuerte resentimiento.
Vuelve Chaudhry El presidente del Tribunal Supremo de Pakistán, Iftikhar Chaudhry, reanudó ayer sus labores al frente de la corte tras vencer el viernes una larga batalla judicial con el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, quien le suspendió de su cargo en marzo. Chaudhry retomó sus responsabilidades en la sede del Supremo en Islamabad, donde fue recibido calurosamente por los empleados y el resto de magistrados. Su suspensión abrió una crisis sin precedentes entre el Ejecutivo y el Judicial, al tiempo que creó un fuerte movimiento de contestación al régimen de Musharraf con el magistrado como cabeza visible. >Efe |