Moscú. La Fiscalía General de Rusia calificó ayer de "infundada y desmesurada" la reacción del Gobierno británico a la negativa de Moscú de extraditar al ex agente Andréi Lugovói, acusado del asesinato en Londres del ex espía Alexandr Litvinenko.
La decisión de Londres de expulsar en respuesta a cuatro diplomáticos rusos supone "una reacción infundada y desmesurada, motivada por razones políticas y no jurídicas", afirmó en rueda de prensa el fiscal general adjunto, Alexandr Zviáguintsev.
"España, que reclamaba la extradición del ex dictador Augusto Pinochet, no expulsó a diplomáticos británicos cuando Londres se negó a entregarlo", argumentó el fiscal, según la agencia Interfax.
El funcionario declaró que la negativa de entregar a Lugovói, so pretexto de que la Constitución de Rusia prohíbe la extradición de un ciudadano del país, "está sopesada y se corresponde plenamente" con la legislación rusa y la respectiva Convención europea.
Zviáguintsev, jefe del Departamento jurídico internacional de la Fiscalía, calificó de "improcedente" y escandalosa la sugerencia de Londres de que Rusia enmiende su Constitución.
"La parte rusa tiene razones de peso para cuestionar la eficacia del sistema legal británico", señaló en la misma rueda de prensa Andréi Mayórov, jefe adjunto del departamento de investigación de delitos graves de la Fiscalía.
Mayórov afirmó que la petición de extradición británica presenta "más razones políticas que jurídicas", pues busca el móvil del asesinato de Litvinenko en sus críticas al Kremlin y su "lucha" contra el Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, antiguo KGB).
Denegación Zviáguintsev añadió que Londres en nueve ocasiones se ha negado "por motivos políticos" a entregar a Rusia a personas reclamas por diversos delitos, y concedió asilo a seis de ellas, con lo que habría violado la Convención de Ginebra sobre los refugiados.
El fiscal aludió así al magnate Borís Berezovski y al portavoz de la guerrilla chechena en Europa, Ajmed Zakáyev, así como a varios gerentes y juristas de la petrolera privada rusa Yukos, arruinada y nacionalizada por polémicas deudas fiscales.
Tras la muerte de Litvinenko -amigo de Berezovski- en noviembre pasado por una dosis de radiación con polonio 210 y la aparición en el caso de la pista rusa, Moscú intentó implicar a Berezovski en este asesinato, y el fiscal reiteró ayer esta hipótesis. Señaló que Moscú estudia "todas las versiones posibles, incluida la implicación en este asesinato de personas del entorno más cercano de Litvinenko en Londres", y denunció que las autoridades británicas no permitieron a los fiscales rusos registrar la oficina de Berezovski. Según Zviáguintsev, la Fiscalía rusa "entiende la gravedad del asesinato y el deseo de la parte británica de castigar a los culpables". >efe
Brown dice que es "intolerable"
El primer ministro británico, Gordon Brown, señaló ayer la negativa de Rusia de extraditar a Andrei Lugovoi, principal sospechoso del asesinato del ex agente secreto y disidente ruso Alexander Litvinenko, como "intolerable". "No podemos tolerar una situación en la que todo indica no sólo que un hombre fue asesinado, sino que muchas otras personas fueron puestas en peligro", dijo Brown en su primera rueda de prensa en Downing Street en Londres desde que asumió el puesto a finales de junio. Es "muy importante" que Moscú reconozca la gravedad de la situación sobre el caso. "Queremos que las autoridades rusas reconozcan que es su responsabilidad extraditar a un ciudadano ruso que ha sido identificado por nuestras autoridades penales", dijo Brown, en referencia al sospechoso Lugovoi. La Fiscalía General rusa pidió ayer nuevas pruebas a los investigadores británicos que demuestren la culpabilidad de Lugovoi, a quien Gran Bretaña acusa del envenenamiento y posterior muerte de Litvinenko. El jefe de los investigadores rusos, Andrej Majorov, acusó a los británicos de que su versión del asesinato presenta demasiados puntos flacos. >efe |