Enviada especial
johannesburgo (sudáfrica). El consejero de Justicia del Gobierno vasco, Joseba Azkarraga, reiteró ayer la necesidad de seguir intentando encontrar caminos que conduzcan a la resolución del conflicto vasco, aún a pesar de que el reciente proceso se haya truncado. "Lo importante es que, aparte de buscar la paz y criticar al que practica la violencia, debemos encontrar un cauce para lograr una solución dialogada", indicó en el transcurso a su visita a Sudáfrica y tras participar allí en un debate sobre el proceso de paz y la transición en este país.
Aunque reconoció que cada conflicto es diferente y que las circunstancias que lo rodean no son las mismas en todos los países, Azkarraga destacó que se puede aprender mucho del intercambio de experiencias. En este sentido, aseguró que una de las conclusiones que había extraído de su participación en la mañana de ayer en un debate sobre el proceso de paz y la transición en Sudáfrica ha sido, precisamente, que no hay que cejar nunca en el empeño de lograr la paz.
El consejero participó en dicho debate junto a Ebraihm Ebraihm, responsable de Asuntos Internacionales del Congreso Nacional Africano, Roelf Meyer, miembro del PNP, el analista político Steven Friedman, el director ejecutivo de Idasa, Paul Gram, y el mediador internacional Brian Currin.
De las intervenciones de todos ellos extrajo un mensaje: "Cuando un proceso de paz fracasa, no se puede dar por perdido". Una conclusión avalada por la experiencia sudafricana, país en el que hubo sucesivos intentos fallidos y en el que no se tiró la toalla. Por ello, el consejero insistió en la necesidad de "buscar cauces que nos permitan caminar en la senda del diálogo" hasta alcanzar la paz.
Joseba Azkarraga realizó estas declaraciones durante una visita a Soweto junto a la delegación vasca, en la que también viajan el director de Derechos Humanos del Gobierno vasco, Jon Landa, y el coordinador de los programas Konpondu del Ejecutivo vasco, Gorka Espiau. En el transcurso de la misma, recorrieron este enclave construido para separar a la población negra de las ciudades y barrios donde residían los blancos y acudieron a la casa en la que residió Nelson Mandela durante quince años, ahora convertida en museo y en la que se rinde tributo a este premio Nobel de la Paz. |