bilbao. Tras las luces y sombras del PSN en las últimas semanas para decidir su opción de gobierno en Nafarroa, el camino del futuro gobierno foral ya se va dilucidando poco a poco y la opción de dejar gobernar a UPN (en minoría o en coalición) cobra más fuerza cada día que pasa. Aunque finalmente y, como afirmó recientemente Patxi Zabaleta, la opción más probable es que "el PSN deje gobernar a UPN en minoría, ya que si se repiten elecciones, el batacazo de los socialistas puede ser monumental".
Si las decisiones del PSN parecen no estar rubricadas dentro de su Ejecutiva regional, sino que últimamente parecen llegar prefabricadas desde Madrid, las declaraciones de ayer de la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, auguran un gobierno poco alternativo al actual: "No creo que vuelva a haber elecciones en Navarra. Espero que en la reciente reunión que va a producirse entre PSN y UPN se llegue a un acuerdo de gobernabilidad que desde luego siempre vamos a garantizar".
En un desayuno del Foro Nueva Economía, afirmó que la posición que han mantenido en la Comunidad foral ha sido muy clara: "Tenemos que respetar los ámbitos de decisión, del PSN, de la decisión que han adoptado en su momento los ciudadanos navarros".
La portavoz del Ejecutivo español garantizó que el PSN tiene una "profunda convicción de lo que quiere en relación a las necesidades de la gobernabilidad de Navarra, de ahora y de siempre", en una historia "muy complicada" que, con el resultado electoral, dificulta "la posibilidad de llegar a un acuerdo". "Pero en todo caso, el PSN va a buscar el mejor acuerdo que garantice la gobernabilidad, que respete la decisión de los navarros, el interés general de este país y que facilite y mejore la convivencia en Navarra", garantizó.
contradicciones No obstante, las declaraciones realizadas por De la Vega y las ofrecidas por el secretario de Organización y Coordinación del PSOE, José Blanco, se contradecían sustancialmente en lo referente a Nafarroa. Si bien De la Vega apostaba ayer mismo por un acuerdo de gobernabilidad con UPN, José Blanco afirmaba que no cree en "un apoyo explícito" de los socialistas navarros a UPN ni ve "ninguna posibilidad de colaboración directa" con la formación que preside Miguel Sanz, partido que es "responsable directo del deterioro de la convivencia en Navarra".
En la rueda de prensa posterior a la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE -a la que asistieron el secretario general y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero-, Blanco señaló que en los "próximos días" se despejarán todas "las incertidumbres". "Serán los socialistas navarros los que anuncien la posición final en aras a garantizar convivencia y estabilidad", indicó. De esta manera, aseguró que los de Puras harán lo que resulte "más favorable para Navarra, para su estabilidad y para la convivencia" y que a ese criterio supeditarán "todo lo demás". El PSN, enfatizó, hará lo que "no han hecho otros". "Pensará primero en Navarra antes que en los intereses propios", afirmó, para sentenciar que "los socialistas anteponen el interés general al propio". Mientras De la Vega y Blanco daban ayer su opinión sobre el futuro de la Comunidad foral, algunos dirigentes navarros del PSN aseguraban a un medio navarro que todavía "no descartan un gobierno de coalición junto a UPN".
Es más, ya adelantaban a dicho medio que "Miguel Sanz y Fernando Puras ya contemplaban el 29 de mayo la posibilidad de que los socialista ocuparan la vicepresidencia del Gobierno foral y cuatro de las once consejerías". Según fuentes del PSN, sería una "buena opción" después de comprobar la dañada imagen del partido tras el fracaso negociador con NaBai e IU. El PSN intentaría consensuar con UPN una coalición en la que los socialistas se harían con los departamentos de Educación y Sanidad. |