Pekín. El periódico China Daily publicó ayer un suplemento dedicado a la Cumbre Empresarial Hispano China en cuya primera página figuraba un gran anuncio de la empresa vasca Fagor. Dentro, en un artículo sobre las relaciones económicas y comerciales hispano-chinas se destacaba que las empresas procedentes del País Vasco son, junto a las de Cataluña y Madrid, las que tienen mayor presencia en esta país asiático.
Ayer se inauguró la Cumbre con un acto protocolario y solemne en el Palacio del Pueblo de Pekín. A la cita han acudido más de 300 empresarios del Estado español y es, según dijo ayer el presidente de la patronal española "la mayor delegación empresarial organizada por la CEOE en su historia reciente". Entre las empresas presentes figura una importante representación vasca con firmas como CAF, BBVA, Elecnor, Gamesa, Ormazabal, Iberdrola, Cadagua, Tubacex y otras muchas de sectores tan variados como los servicios a empresas, bienes de equipo y maquinaria o suministros.
Actualmente hay unas 450 compañías del Estado español implantadas en China y la cámara de comercio española en ese país cuenta con 240 miembros localizados a lo largo de todo el país, pero especialmente en las zonas de Pekín, Shangai y Cantón. El 64% de las empresas miembros de la cámara pertenecen al sector servicios, el 22% son firmas de equipamiento industrial, el 9% de bienes de consumo y el 4% del sector alimentario. Algo más de la mitad de las empresas, el 51% realizan prácticamente la totalidad de la inversión actual en China, mientras que el 11% son empresas en joint venture y el 38% son oficinas de representación. En total, las empresas que realizan inversiones dan trabajo a unas 3.000 personas, mientras que las joint venture y las oficinas emplean actualmente a 1.400 y 900 personas, respectivamente.
El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, señaló ayer en su discurso de apertura de la Cumbre, acto que estuvo presidido por el rey de España y el vice primer ministro chino, Hui Liangyu, que el Gobierno chino "debe hacer un mayor esfuerzo para introducir más cambios en su economía, con posiciones más abiertas y acordes con su integración en la economía mundial". Díaz Ferrán apuntó que eso supone, entre otras medidas, "mejorar la transparencia, reducir el exceso de normativas en algunos sectores y eliminar obstáculos no arancelarios al comercio de mercancías y servicios". El presidente de la CEOE insistió en que "deben adoptarse medidas para facilitar la actividad de empresas extranjeras y tendentes a facilitar la necesaria apertura del sector financiero y del seguro en el país, imprescindibles para nuestras actividades en China, así como valorar con criterios actuales nuestro riesgo empresarial a nivel local".
El viceministro de Comercio chino, Yu Guangzhou, que también pronunció un discurso, apuntó que en los últimos once años el volumen comercial entre España y China se ha multiplicado por 7 y la inversión lo ha hecho por 15. No obstante, consciente del desequilibrio comercial entre ambos países, abogó por "un crecimiento equilibrado de la relación comercial bilateral". El secretario de Estado de Turismo y Comercio de España, Pedro Mejía, coincidió con el diagnóstico y dijo que "el rasgo fundamental de las relaciones económicas hispano chinas es la asimetría pues aunque las exportaciones de España a China se han duplicado, las de China a España se han multiplicado por 7". |