gernika-lumo. La localidad que sufrió el primer ataque aéreo de la historia, Gernika, estrechó ayer lazos de unión con las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, donde en 1945 perecieron 200.000 personas merced al tristemente conocido bombardeo atómico. Las tres urbes mártires se han vuelto a hermanar mediante una exposición que acoge desde ayer el Museo de la Paz de la villa foral sobre los efectos producidos por las bombas nucleares.
La muestra temporal, cedida por el Museo Nacional de la Paz de Nagasaki y que recala por primera vez en Europa tras visitar las ciudades norteamericanas de Chicago y Las Vegas, permanecerá hasta el 9 de septiembre en el museo. Los responsables nipones de la exposición, que tiene como objetivo "continuar divulgando la cultura de la paz" y perseverar "en la lucha contra los horrores de la guerra", destacaron también "el simbolismo de traerla hasta Gernika como arma de paz". La muestra emplea 40 paneles fotográficos, vídeos y objetos rescatados del ataque -un uniforme de estudiante o una cantimplora, entre otros- para ilustrar los efectos que produjo y que "aún se sufren", como señaló la superviviente Sakue Shimohira. |