Bilbao. Con el comienzo del verano se acaba el curso escolar y los padres que trabajan se encuentran ante la tesitura de qué hacer con sus hijos pequeños. Dejarlos con la familia es la primera opción. Sin embargo, esto no siempre es posible y los progenitores acuden en busca de alternativas a las que están respondiendo en los últimos años los mismos centros escolares con escuelas de verano para Enseñanza Infantil y Primaria. Las guarderías atienden a los niños de 0 a 3 años que, visto el cambio de la demanda de los progenitores que no siempre disfrutan de sus vacaciones en agosto, están empezando a plantearse abrir también durante este mes. Hay algunos ejemplos en Bilbao y en Galdakao donde los padres han presionado "con buenas razones" a los centros infantiles para que se mantengan abiertos en agosto.
La cada vez mayor demanda de este tipo de servicios va a llevar a que más de una guardería tenga sus puertas todo el año abiertas, según fuentes del sector
Mientras, los colegios contratan los servicios de empresas que organizan actividades que se prolongan hasta el día 27 de julio. El ocio es el epicentro de estos talleres en los que se aprenden manualidades, inglés, euskera y deportes y que se ofertan por semanas con precios, según las fuentes consultadas por DEIA, que oscilan entre los 75 y los 150 euros, en función de los centros y de los contenidos. Al frente de ellos están monitores de tiempo libre. Los horarios disponibles varían pero se concentran desde la nueve o diez de la mañana hasta las una o incluso las cuatro de la tarde.
La última semana de junio, la siguiente a finalizar el curso, y la primera de este mes son, según el director del colegio La Salle en Bilbao, Juan José Otegi, las más solicitadas. En general, estas propuestas responden a una demanda diferente a las colonias que ofertan las instituciones "que se quedan escasas". Así lo expresa, Maribel Urbieta, portavoz del colegio Ikasbide: "son iniciativas más sencillas, para que los niños coman en casa, algo más cercano". Pero, al margen de los centros escolares, surge una propuesta privada que también da respuesta a esta necesidad. Un ejemplo es un centro de estimulación de la inteligencia, en Bilbao. Bajo el nombre de Rekreum lo dirige la psicóloga Adriana Tamez desde hace dos meses. Se trata de un servicio "nacido para cubrir la demanda de los padres y en el que los niños "desarrollan la inteligencia con juegos en los son detectives, deportistas, críticos de arte, incluso hacemos una mesa redonda", explica. Trabaja con un grupo de 11 niños de cuatro a ocho años y las jornadas comienzan a las nueve de la mañana y finalizan a las dos de la tarde. Cada hora se realiza una actividad diferente porque "sino cambias de juego con frecuencia, se aburren", señala Tamez. |