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Mesa de redacción
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En cristiano
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Juan Carlos Ibarra
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UN cartel en un ascensor. Anuncia algo que no viene al caso, pero que afecta al funcionamiento de un edificio de la capital vizcaina en el que trabajan varios cientos de personas. El escrito está en castellano y lo firma 'El Administrador'. Alguien escribe a mano 'Euskeraz, mesedez'. Y desata un debate sobre el papel pegado en la pared. 'y en ingles!!' (sic), responde alguien, bajo la primera petición. 'En chino', otro. 'En tailandés', un tercero. Un debate del que se pueden sacar las siguientes conclusiones:
1º- 'El Administrador' no ve la necesidad de dirigirse a sus 'administrados' en otro idioma que no sea el castellano. Sabe que hay euskaldunes entre los empresarios y trabajadores que componen la comunidad, pero entiende que conocen el castellano y que con éste bastará.
2º- El que reclama el uso del euskera e inicia, tal vez sin pretenderlo, el debate en la pared, no pide otra cosa que el respeto a la cooficialidad de ambas lenguas, euskera y castellano, que recogen las leyes, tanto vascas como españolas.
3º- Quien reclama el uso del inglés, utilizando por cierto un castellano con demasiadas faltas de ortografía para tratarse sólo de tres palabras, demuestra que para él la lengua de Shakespeare debe tener el mismo rango que las propias del país en el que vive.
4º- Los sucesivos apuntes sobre el 'chino' y el 'tailandés' presentan los perfiles más complejos del debate. Pueden ser representantes del pasotismo hilarante o cooperadores necesarios del sujeto del punto 3º.
5º- Entre los usuarios del ascensor que han contemplado en silencio el debate, habrá muchos que crean que quien ha orinado fuera del tiesto ha sido el que ha iniciado la cosa.
Y tal vez sea así. ¿Para qué el vascuence si todos nos entendemos perfectamente en cristiano?
jcibarra@deia.com |
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