Madrid. La abogada de Mohamed Bouharrat, Isabel García Moreno, destacó ayer, durante la exposición de su informe de conclusiones definitivas ante el tribunal del 11-M, que existen más indicios en contra de ella misma que en contra de su cliente y recordó que las coincidencias y casualidades no pueden hacer que se considere culpable a una persona.
Así puso de manifiesto que su marido es musulmán y ella vive en Lavapiés, por lo que "conoce del barrio a tres de los acusados en este proceso: Jamal Zougam que regenta un locutorio cerca de su casa, Rachid Aglif que trabaja en un carnicería próxima y Mouhanad Almallah Dabbas que instaló el aire acondicionado de un negocio de sus padres". "He tenido más relación con personas procesadas que mi patrocinado", indicó.
Dijo también que ha comido en ocasiones en el restaurante Alhambra -uno de los puntos de conexión entre los acusados- y que su marido suele cortarse el pelo en la peluquería Paparazzi, cuyo dueño estuvo imputado aunque finalmente no fue procesado en esta causa. "Yo igual me habría librado pero mi marido seguro que no, ya que es musulmán", señaló.
En la misma línea, el defensor José Luis Laso, destacó en relación a Abdelilah El Fadual El Akil, que ser amigo de un terrorista no significa convertirse también en terrorista y destacó que todos los testigos que han acudido a la vista oral han coincidido en sus declaraciones sobre que su cliente nunca ha sido un integrista.
El Fadual El Akil es, en opinión de la Fiscalía, un estrecho colaborador de Jamal Ahmidan, alias El Chino -que se suicidó el 3 de abril en la vivienda de Leganés- e intervino en las labores de acondicionamiento de la finca donde se almacenaron los explosivos.
Laso solicitó, además, que se invalide la orden de entrada y registro al domicilio de su cliente y consideró que la detención de El Fadual, que fue transportado a Madrid en helicóptero desde Ceuta donde residía entonces, no estuvo sujeta a legalidad ya que se falsearon las diligencias policiales.
"no fue goma 2" La abogada defensora del acusado Otman El Gnaoui Beatriz Bernal utilizó argumentos de la teoría de la conspiración y reiteró, durante la exposición de su informe ante el tribunal del 11-M, en la existencia de "puntos oscuros" en el proceso y destacó, al igual que han hecho anteriormente varios de sus compañeros de otras defensas, que "no ha quedado probado" que tipo de dinamita explotó en los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. "Lo que ha quedado acreditado es que no explotó Goma 2 ECO", dijo.
Bernal puso de manifiesto que su defendido, para el que la Fiscalía pide ahora 38.972 años de cárcel, al considerar que su participación en los hechos le convierte en cooperador necesario para la comisión de los atentados, estuvo "en el momento inadecuado con las personas inadecuadas".
Dijo también que nadie puede negar que "como consecuencia del 11-M se produjo efecto real sobre elecciones 14-M" y afirmó que esto genera "dudas" acerca "del verdadero origen de los atentados". |