DEIA
Registro | Conectar
ULTIMA HORA EDICIÓN IMPRESA SUPLEMENTOS ESPECIALES CANALES SERVICIOS
08-07-2007
Herrialdeak Gizartea Iritzia Politika Mundua Ekonomia Kirolak Begira Telebista Azkena
Begoña Gorostiaga, con dos elefantes africanos al fondo, en el Parque Nacional de Chobe en Bostwana.
Gizartea
"A este festival le puedes poner todos los rombos que quieras"La pornostar transgresora
Viajar con el riesgo en los talones
"Las principales causas de los conflictos son las humillaciones a quien reclama su identidad"
Valor impuesto por la competencia
Los salarios de los MBA crecen
Detenido en Durango el jefe de una red que introducía inmigrantes a través de Barajas
El juez de Marbella imputado por prevaricación sale libre con cargos
La Alhambra de Granada queda fuera de las Siete Maravillas
"Los grupos de turistas en países como Yemen son un tiro fácil"
Continúa sin cambios la turista alavesa herida en el atentado de Yemen
Llega a Beirut el primer contingente que releva a los soldados españoles
El Papa Benedicto XVI autorizó ayer las misas en latín
El supremo dice que el estado no debe pagar el cambio de sexo
aventureros, pero sensatos >
Viajar con el riesgo en los talones
Han vivido golpes de estado y escuchado disparos. Han enfermado de disentería y corrido el riesgo de morir ahogados. Pese a todo, ninguno cambiaría sus viajes de aventura por una estancia en la ciudad de vacaciones más famosa del Estado.
De picarles un animal durante las vacaciones no será una medusa, sino un escorpión, y si enferman, no contraerán salmonelosis en un chiringuito, sino disentería o malaria. Es lo que tiene cambiar la maleta, el coche y el hotelito en primera línea de playa por la mochila, el avión y una tienda de campaña.

Ansiosos por conocer el mundo, cuatro aventureros relatan a DEIA sus viajes más arriesgados en los que no faltan ni los golpes de estado ni los accidentes ni los disparos. Lejos de lo que se pudiera pensar, todos parecen sensatos.

paul lópez de munain

"En Mali estuve hospitalizado durante una semana"

Ha viajado por Asia, Europa, América y África y sueña con añadir a su cuaderno de bitácora la Antártida. Con este bagaje a sus espaldas, Paul López de Munain afirma con conocimiento de causa que "a veces el peligro no viene por robos, ataques o conflictos armados, sino por las extremas situaciones sanitarias". De hecho, este funcionario del Ayuntamiento de Bilbao estuvo hospitalizado en Mali una semana. "Era tal la falta de higiene que de tres amigos que han estado dos cogieron la malaria y yo pillé una bacteria y me deshidraté. Como no tenían medios, hasta que no volví a casa no me trataron. Lo pase verdaderamente mal", relata Paul, quien no entiende a quien "se queja de que en Tombuctú hay 48º a la sombra o de que en Rajastán no hay agua".

Pero miedo, miedo, dice, lo sintió en Sudáfrica. "Haciendo rafting por el río Zambeze nos tiró un golpe de agua y tardé en salir a la superficie. Pasé bastante miedo", reconoce este viajero, quien considera un "riesgo asumible" viajar a Mali y enfermar y "un riesgo gratuito" que un turista se baje del todoterreno en un safari para fotografiar algo y "venga un león y se lo meriende".

gabi martínez

"En Caracas escuchaba los disparos desde el hotel"

"Los padres sufren, pero es mi dinámica de viaje. A veces ni siquiera son conscientes del lugar a donde voy". Santa ignorancia. Porque en sus viajes a Sudán, Uganda, Venezuela o Colombia, Gabi Martínez se ha visto inmerso en más de una situación arriesgada.

Uno de los momentos de mayor tensión lo vivió este escritor barcelonés en Uganda, viajando a bordo de un camión de línea por un itinerario salpicado de grupos de rebeldes y militares armados con bazookas. "Nos fuimos metiendo en la boca del lobo y nos enteramos de que en la misma carretera el día anterior habían atacado el convoy. Su propósito es boicotear la línea, pero de vez en cuando se llevan a gente por delante", afirma.

Sin embargo, donde más sufrió "por cuestión de armas y de violencia en la calle" fue en Caracas. "Hace diez o doce años había una media de 36 muertos por homicidio cada fin de semana. Escuchaba los disparos desde el hotel", recuerda este escritor de libros de viajes, al que en Bogotá le aconsejaron "no cruzar la calle porque de una acera a la otra te podían secuestrar".

Gabi, quien enfermó de disentería en el Nilo y se vio cercado por "una banda de raperos gansterillos en Central Park", también se llevó un buen susto en Egipto, en "la zona donde nacieron los grupos terroristas" y que está vedada a los viajeros. "Nos escaqueamos de los coches patrullas que nos acompañaban y fuimos a cenar un kebab. Hubo una explosión de gas y nosotros ya cagados: 'Nos han localizado y nos van a volar'. Estás con todo el miedo, hay una explosión y piensas: 'Estoy muerto'".

BEGOÑA GOROSTIAGA

"Según mi madre, he sido una temeraria"

En el barrio la conocen como "esa que viaja tanto". No en vano se ha recorrido Perú y media docena de países de África. Todo eso después de pasar tres meses como cooperante en Filipinas, donde llegó a vivir un golpe de estado. "Nosotras estábamos acojonadas, pero no pasó absolutamente nada, ni siquiera anularon los programas de Sorpresa, sorpresa de la tele. Allí no deja de ser algo un poco más habitual que aquí. Les debe dar lo mismo que sean unos militares que otros", relata Begoña Gorostiaga.

Aunque esta intérprete de lengua de signos nunca ha tenido "la sensación de peligro", su entorno sí considera arriesgado su afán por "conocer el mundo". "Según mi madre he sido una temeraria, pero yo no lo creo. Supongo que a la gente que lo más lejos que ha ido es a Benidorm le puede parecer temerario que vayas a África, pero si eres prudente no tiene por qué pasar nada", asegura esta joven de Barakaldo, antes de censurar a los viajeros que "van en plan Indiana Jones pensando que van a conquistar algo" o a los que "van porque queda superguay decir que han estado, pero se pasan el viaje quejándose de que están cansados porque van en camión. Pues chico, en vez de 3.000 euros, paga 9.000 y te vas a un hotel de lujo", remata.

También hay quien quien se pone de los nervios ante una situación inesperada. "El año pasado se nos estropeó el camión en África y parecía que íbamos a tener que hacer noche allí, algo que está prohibido porque no hay vallas ni nada. A la gente le entró el pánico y algunos proponían soluciones estrambóticas como que fuera a buscarnos un helicóptero. Yo decía: 'Por favor, estamos en un continente diferente, no puedes aplicar una solución europea', que ni siquiera es europea, es de película yanqui", señala.

Los que "sacan fotos a todo lo que se mueve", incluidos los pobres masais, completan la saga. "A mí no me gustaría que viniera un chino y me empezara a sacar fotos mientras hablo por el móvil. Hay poblados que tienen concertadas las visitas y se visten los guerreros y bailan. ¿Que es un poco turistada? Sí, pero ¿es que no somos turistas o qué?".

nahia orduña

"Corren más riesgo los que cogen el coche en fiestas"

"Corren más riesgo los que cogen el coche en fiestas los fines de semana que los que viajan ¿no?". Nahia Orduña lo tiene muy claro. Su madre, como era de esperar, no tanto. "Cuando le dije que este verano me iba a Kenya y a Tanzania lo primero que me dijo es: 'Ay, hija, quiero que estés aquí ya de vuelta'. Además, esta vez no les voy a poder llamar mucho porque voy a ir en tienda de campaña por los parques naturales", avanza esta ingeniera de telecomunicaciones bilbaina.

A sus 26 años, Nahia ha arrastrado su maleta por Europa, Estados Unidos, Cuba, la India y Nepal. "Nunca me ha pasado nada peligroso. Supongo que en países árabes a la gente le habrá pasado de todo, pero a mí no", afirma. A lo sumo recuerda algún "problema" en la India. "A uno le robaron y luego hay gente a la que tener escorpiones cerca le puede dar un poco más de miedo, pero está todo muy controlado", garantiza.

De hecho, del viaje que realizó al continente asiático guarda Nahia su recuerdo más entrañable. "En un pueblo de Nepal se nos acercaron unos niños a pedirnos unas rupias y nos pasamos la tarde jugando y bailando con ellos. En un viaje que te lleva del hotel al templo y vuelta al hotel no se viven esas cosas y si te quedas en casa, menos", señala, antes de contar otra curiosidad. "Estuvimos comiendo en casa de una familia de Kathmandu. Él fabrica forros polares que se venden en Hernani", detalla.

Ávida de "conocer otras culturas y otros países", Nahia no pasaría sus vacaciones en Benidorm o en la Costa Brava. "Ya tendré tiempo para eso. Por ahora prefiero irme por ahí". Vamos, que más que por la carretera y manta, se decanta por el avión y la mochila a la espalda.

aventurero, pero sensatos
PROMOCIONES  
DIGITAL AQUAPACK
Consigue con Deia una cámara digital con carcasa acuática con 5.0 megapixels
BATIDORA SOLAC
Consigue con Deia la batidora que estabas esperando, gran potencia 600w.
ORTOFOTOMAPAS
Los mapas definitivos de Euskadi que todo montañero, excursionista debería tener.
BONOS PARA DESCARGA PDF
Compra de bonos para la descarga del PDF de la edición impresa, promoción 2x1 (1 bono = 40 descargas)
Acerca de Deia Suscríbase al periódico DEIA Promociones Publicidad Contacto Mapa web Añadir a favoritos
© Editorial Iparraguirre  |  Aviso Legal  |  Privacidad
Enlaces recomendados: Apuestas Deportivas | Trabajo | Hosting