bilbao. El estudio El stock y los servicios del capital en España y su distribución territorial (1964-2005), presentado ayer en la Fundación BBVA, constata que Cataluña, Madrid, Andalucía y Valencia concentran casi el 60% de la inversión y el stock de capital y señala que la en las dos últimas décadas la Comunidad Autónoma del País Vasco "presenta una débil capacidad de atracción de inversiones, lo que frena su evolución económica y su capacidad de generar empleo y atraer población", aunque su renta es un 125,5% de la media estatal.
Según el citado estudio, la dotación de capital neto en el Estado español asciende a 4,3 billones de euros, y el crecimiento acumulado del capital en la última década se ha situado en torno al 50%. Más de la mitad (50,1%) de esos 4,3 billones corresponde a capital residencial. El montante, que se ha duplicado desde la entrada de España en la UE en 1986, se reparte también entre un 39,1% de capital privado no residencial y un 10,8% de capital público no residencial.
Según el investigador del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), Francisco Pérez, que presentó el estudio, este crecimiento del stock de capital responde a un "fuerte esfuerzo inversor" desarrollado en las últimas décadas, que ha permitido que España "esté mejor equipada para la actividad productiva".
El peso de las autonomías en el stock de capital es distinto debido a su diferente dimensión demográfica y a la capacidad de aglutinar actividad y atraer inversión, de forma que las cuatro comunidades más grandes concentran más de la mitad de la inversión, con el 18,22% Cataluña, el 16,16% Madrid, el 13,83% Andalucía y el 11,28% la Comunidad Valenciana.
No obstante, en términos de dotaciones de capital por habitante, la peor parte se la llevan las comunidades del sur de la península (Extremadura y Andalucía), con stocks por debajo de la media estatal, mientras que en el otro extremo, con promedios superiores al 110% de esa media, se sitúan Baleares, Navarra, La Rioja, Cataluña y el País Vasco. |