burgos. El guarda jurado de la central nuclear de Garoña que el 26 de enero de 2006 persiguió al responsable de la campaña de energía nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, ha sido condenado a una multa de 180 euros como autor responsable de una falta de coacciones y vejaciones.
Según informó ayer la organización ecologista en una nota de prensa, la sentencia, fechada el 6 de julio, hace referencia a los hechos ocurridos en enero de 2006 cuando el responsable de la campaña antinuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, acompañaba a un equipo de la cadena Telecinco para un reportaje sobre la central nuclear.
Esa tarde Carlos Bravo se dirigía sólo en su vehículo hacia la localidad de Briviesca para continuar el viaje y fue seguido por un coche. La persecución continuó hasta que el denunciante llegó al Cuartel de la Guardia Civil de la localidad de Trespaderne, donde el perseguidor pasó de largo. El conductor del vehículo resultó ser Roberto Santana Domínguez, quien en aquella fecha era trabajador de la central. >e.p. |