gasteiz. Los afortunados que se encuentren estos días preparando su escapada de verano deberán tener en cuenta una serie de recomendaciones si no quieren que, a la vuelta, la depresión posvacacional deba sobrellevarse con las idas y venidas a la oficina de Consumo.
Precisamente la Organización de Consumidores y Usuarios Vasca EKA anima a los viajeros a ser precavidos por si las cosas no salen como esperaban o como les prometió la agencia en la que contrataron su viaje combinado. Para curarse en salud, es importante guardar la publicidad y el folleto informativo, cuya entrega al turista es obligatoria antes de iniciar la salida. Es una defensa que facilitará las cosas en caso de que algunos de los servicios contratados no se ofrezca en las condiciones acordadas.
Asimismo, es imprescindible contar con un contrato escrito que incluya, entre otros datos, los destinos del viaje y los períodos de cada estancia, así como la categoría del medio de transporte.
Conviene saber el teléfono de la empresa organizadora antes de salir, por si hiciera falta realizar una llamada de urgencia desde el destino. Se trata, además, de una información que la agencia de viajes debe facilitar de manera obligatoria. No en vano, las agencias mayoristas y minoristas tienen responsabilidad directa de los posibles incumplimientos del contrato suscrito antes del viaje.
En el caso de que el cliente opte por anular las vacaciones después de haber firmado el contrato, deberá hacerse cargo de los gastos de gestión e incluso de una indemnización de hasta el 25% del precio del viaje si desiste en las 48 horas anteriores a la salida.
Desde la EKA recomiendan acudir a cualquier asociación de consumidores en el caso de que surja algún problema y recuerdan que las reclamaciones no prescriben hasta los dos años. |