gasteiz. La crítica al currículo vasco elaborado por Educación debería haber sido mucho más contundente. Es la opinión del sindicato Comisiones Obreras que ayer se desmarcó del Consejo Escolar o, al menos, de su informe sobre el decreto del Gobierno vasco que regulará los contenidos de la enseñanza obligatoria a partir del próximo curso.
El documento aprobado el pasado martes por el órgano escolar omitía aspectos de calado, como su desacuerdo con la inclusión en el currículo vasco de la exigencia del nivel B2 de euskera, pese a que sí se mencionaba en el borrador del informe que fue sometido a votación, al que ha tenido acceso este periódico.
Una ausencia que CC.OO. rechaza, al entender que "incide en la estrategia de sustraer el debate social y opta por la política del avestruz". En este sentido, el sindicato recuerda las dudas ya manifestadas por el Consejo Escolar sobre la posibilidad de que todos los alumnos alcancen el nivel B2 al concluir la ESO. Un cuestionamiento que tampoco fue subrayado por este órgano en el informe final.
Más participación Otra de las razones que llevan a Comisiones Obreras a desmarcarse es la "falta de contundencia" en las críticas al Gobierno vasco por la falta de participación del profesorado en la elaboración del decreto. Asimismo, el sindicato considera que debería haberse "denunciado con más rotundidad" lo que entiende como "un galimatías conceptual", en referencia a la falta de claridad con que el decreto explica los nuevos contenidos de la enseñanza obligatoria.
En lo que sí fue contundente el Consejo Escolar es en la denuncia por la premura con que Educación pretende implantar el nuevo currículo vasco. Un extremo que ha provocado el aplauso de CC.OO, tal y como explicó ayer este sindicato.
También se mostró a favor de la falta de preparación de los centros y el profesorado de los que se queja el informe del órgano escolar. No en vano, el texto aprobado en pleno dejaba de manifiesto el malestar de la comunidad educativa ante la falta de plazos para adecuarse a los nuevos contenidos que serán implantados a partir de setiembre, tanto en el Primer Ciclo de Primaria, como en 1º y 3º de Secundaria. Asimismo, el documento exige más clarificación conceptual y formación específica para el personal docente. Dos reclamaciones que el sindicato también apoya. |