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Desde la cuneta
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Caisse d'Epargne notará la baja de Zandio
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Roberto Laiseka
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UNA etapa con guión predeterminado: cinco corredores en fuga absorbidos a poco de meta y sprint, con el cuarto ganador diferente en otras tantas llegadas. Ese detalle es suficiente para comprobar lo igualado que está todo en el Tour y lo cara que se vende una victoria. Resulta complicadísimo repetir dos victorias consecutivas y al final los detalles deciden. Ayer, ese detalle tenía nombre y apellido: Julian Dean. El lanzador de Hushovd fue decisivo, porque dejó a su líder en el sitio idóneo en el momento oportuno, mientras muchos de los favoritos, como Boonen, se quedaban encerrados.
El noruego es uno de esos corredores que parecen eternos en el Tour. Pasan los años y sigue ganando. Es increíble cómo hay ciertos ciclistas, Hushovd entre ellos, que siempre llegan kili-kolo a la ronda gala y siempre sacan tajada alguna jornada. Los sprinters además, casi siempre suelen ser los mismos: Robbie McEwen, Óscar Freire, Tom Boonen, Hushovd…
Lo que son las cosas, la etapa de ayer fue muy tranquila para el pelotón y, sin embargo, perdimos a nuestro primer corredor en una caída. Ya sólo quedan 17 vascos en carrera. Xabier Zandio tuvo que abandonar con rotura de clavícula. Una verdadera pena, porque el navarro se estaba recuperando ya de las molestias que sentía en la muñeca y en el codo después de la caída en la que se vio involucrado el primer día camino de Canterbury. Es una pena porque había preparado muy bien la carrera y será una baja importante para el Caisse d'Epargne. Xabier pasa muy bien la montaña y es una pieza clave para ese trabajo sucio, que no se ve, entre puerto y puerto. Pero así es el Tour y el ciclismo. Tendrá otra oportunidad en la Vuelta.
No me quiero imaginar cómo se va a arrancar en la etapa de hoy. Van a salir corredores de debajo de las piedras. Es el día para buscar una fuga que tendrá muchas posibilidades de alcanzar la meta, porque los esprinters no lo tendrán fácil para llegar en cabeza. Va a ser una etapa más libre. La única duda es si el CSC va a tratar de controlar para mantener el amarillo de Cancellara, que no creo que tenga problemas para superar el puerto de Segunda. A ocho kilómetros de meta hay otro de Tercera que puede ser decisivo. Hoy nos espera una etapa bonita. |
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