
Una cota de Tercera a ocho kilómetros de meta, principal atractivo
El Tour de Francia afronta hoy su quinta etapa, una jornada cuyo recorrido presenta un terreno rompepiernas, aunque ello no debería marcar, ni mucho menos, diferencias entre los aspirantes a la victoria final. El pelotón de la ronda gala tendrá que hacer frente a ocho cotas puntuables de escasa entidad, la última de ellas, la Côte de la Croix de la Libération, de Tercera Categoría, ubicada a escasos ocho kilómetros de la línea de meta. La presencia de este puerto, unida al viento que suele aparecer casi siempre en la zona por la que transita la carrera, serán a buen seguro los grandes atractivos de la etapa. >A. L.