bilbao. Tras la constitución de los gobiernos forales de Bizkaia y Gi-puzkoa, la situación política en Álava continúa sin aclararse y la formación de mayorías parece depender, cada vez más, de lo que acontezca finalmente en Navarra. A la espera de la sesión de investidura del día 26, ayer los principales partidos alaveses marcaron sus posiciones de partida. El secretario ge-neral del PSE-EE, Patxi López, se-ñaló que su formación en ningún caso apoyará al aspirante del PP al ente foral, Javier de Andrés, y dejó abierta la posibilidad de gobernar con el tripartito siempre y cuando el Ejecutivo alavés esté presidido por el socialista Txarli Prieto.
A su vez, el presidente del ABB del PNV, Iñaki Gerenabarrena, sostuvo que la situación navarra tendrá una influencia "determinante" en Álava y recordó que los jeltzales só-lo contemplan la posibilidad de go-bernar con EA y EB, a los que se podría sumar el PSE-EE si Xabier Agirre es investido diputado general.
Los argumentos de cada uno de estos dirigentes políticos son bien conocidos. López recalcó que el 27 de mayo los socialistas "hemos su-perado al PNV en votos y somos la única fuerza que creció en Álava, mientras las otras fuerzas fueron castigadas por los electores". "Hay una pulsión de cambio en Álava que debe ser liderada por el PSE-EE", sentenció.
Mientras, Gerenabarrena insistió en que debe ser el aspirante jeltzale, Xabier Agirre, quien encabece el gobierno de la Diputación, por ser el que mayores apoyos concita en las Juntas Generales, los de los 18 representantes de PNV, EA y EB-Aralar, frente a los 14 que optan por Txarli Prieto.
el espejo navarro El burukide jeltzale reiteró las dos fórmulas de gobierno que propone para este territorio: por un lado, acordar con el PSE-EE apoyo mutuo en las dos principales instituciones locales, la Diputación y el Ayuntamiento, con el PSE al frente de Gasteiz y el tripartito en el órgano foral, o la posibilidad de un acuerdo similar al de Navarra compartiendo gobiernos en ambas instituciones.
A su juicio, si en Navarra sale adelante la fórmula de un gobierno de coalición formado por el PSN, Nafarroa Bai e IU, "eso puede tener un reflejo bastante claro en Álava". Se-gún afirmó, "en Navarra se está trabajando algo que puede servir de modelo". No supeditó nada a lo que ocurra en la comunidad foral, aunque dijo que "tendrá una influencia determinante".
"Son dos procesos absolutamente distintos pero que se pueden ver reflejados seguramente en un territorio y en otro", matizó. En este sentido, recalcó que la fecha elegida para votar al nuevo diputado general de Álava va a permitir ver qué pasa antes en el Gobierno navarro.
Tampoco en este punto coincidió con él Patxi López. El líder socialista vasco desvinculó el proceso de negociación de cara al pleno de in-vestidura del diputado general de Álava de lo que suceda finalmente en Navarra entre PSN y Nafarroa Bai. "Tenemos las manos libres y nos vamos a fijar exclusivamente en lo que quieren los ciudadanos alaveses. No vinculamos la negociación con Navarra", aclaró.
Preguntado por lo que ocurriría si, al final, PP y PSE-EE llegan a al-gún acuerdo en Álava, Gerenabarrena citó los recientes reproches entre ambos partidos con motivo del Debate sobre el estado de la Na-ción y del décimo aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco, y se preguntó "si con esos mimbres van a crear un gobierno que dé estabilidad en las instituciones alavesas". El burukide jeltzale también afirmó con rotundidad que populares y socialistas tienen un pacto previo "antinacionalista" para "vetar" a Xabier Agirre. |