GETXO. La Junta de Gobierno Local, integrada por miembros del PNV, ha resuelto finalizar momentáneamente el proceso de construcción de viviendas en el barrio de Andra Mari, tras derogar el acuerdo municipal adoptado en mayo de 2006 para adecuar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) al Plan Territorial Parcial del Bilbao Metropolitano (PTP). El alcalde, Imanol Landa, señaló ayer que "el contador se pone a cero", para iniciar un proceso de diálogo y consenso con los vecinos y los partidos políticos. "Empezamos una etapa nueva sin expedientes ni antecedentes", aseguró.
Tal y como anunció en la campaña electoral el ahora alcalde de Getxo, el proyecto de construir 8.368 viviendas en Andra Mari no era el proyecto del PNV, "ni el del actual equipo de gobierno". De ahí esta decisión de derogar el acuerdo tomado en la pasada legislatura por la corporación saliente. "Actuamos en coherencia con lo que defendimos en campaña. Espero que despeje dudas sobre nuestra voluntad inequívoca de cumplir lo prometido en nuestra candidatura", explicó ayer Landa, que adelantó que el objetivo de los jeltzales es allanar el camino para llevar a cabo "una reflexión serena y responsable sobre el futuro de Getxo", a la vez que tranquilizar a los vecinos de Andra Mari, que "percibían el acuerdo del pasado año como una fuente de inquietud y preocupación", subrayó.
El alcalde destacó que, a partir de ahora, se "pone el contador a cero, sin prejuicios ni antecedentes que nos condicionen", para iniciar un nuevo proceso que determinará el desarrollo urbanístico de Getxo. Las claves de ese nuevo proceso serán el diálogo permanente con los agentes implicados, desde vecinos hasta partidos políticos; la búsqueda de acuerdos, los más amplios posibles; el respeto de los intereses y derechos de los habitantes de Andra Mari implicados en este desarrollo; y el compromiso con la necesidad de hacer frente a las necesidades reales de vivienda del municipio, en especial de los jóvenes; y con un desarrollo sostenible, armónico y de calidad. "Se cierra una etapa y se inicia otra, en la que apelo a la responsabilidad y al trabajo constructivo de todas las partes implicadas", declaró Landa, quien se mostró "dispuesto a escuchar y ceder si vemos en otros la misma voluntad".
El alcalde explicó que "esta nueva etapa" será "larga y compleja", y que incluirá "una revisión global del PGOU", no sólo del desarrollo de Andra Mari. "Deberá afectar al desarrollo de toda la ciudad", según Landa, que adelantó que en el futuro inmediato habrá que realizar un diagnóstico urbanístico importante sobre la ciudad, del marco jurídico (PTP, Leyes del Suelo), de las infraestructuras y equipamientos. "Habrá que definir el modelo de ciudad que queremos, incluidos medios de transporte, equipamientos, viviendas y zonas verdes. Cuántas y dónde las queremos", según indicó el primer edil, que no quiso desvelar datos sobre el posible número de viviendas a construir en Andra Mari.
Por su parte, el PP explicó ayer que "al alcalde parece haberle entrado la sensatez" en la problemática del barrio de Andra Mari, según su portavoz, Marisa Arrúe, que recordó que "Landa aprobó el proyecto de construir más de 8.000 viviendas en la legislatura pasada".
Arrúe recordó que su partido ya se opuso a ese "macroproyecto" en "el último pulmón" del municipio, al igual que, en su opinión, los vecinos, según los resultados de las elecciones. La portavoz popular indicó que el PP se mostrará "vigilante" ante los próximos pasos del alcalde. "Nos preocupa si Landa tendrá suficiente autonomía frente a la Diputación, que aprobó un PTP que contempla más de 7.000 viviendas en el municipio. ¿Le dejarán construir el Getxo que queremos los vecinos?", se preguntó la dirigente popular, que abogó por construir en Andra Mari "dentro de un orden y con consenso entre partidos y vecinos".
reacción de los afectados Desde la Asociación Andra Mari Gure Lurra, que agrupa a los propietarios afectados por la operación, opuestos a la construcción de las citadas 8.000 viviendas, se destacó que las decisión del alcalde y de su equipo de gobierno supone "dar el primer paso real y formal, pasar de las palabras a los hechos", según explicó a DEIA su portavoz. Jesús Urrutia destacó "la buena impresión que nos causó Landa" en las dos reuniones que mantuvo con la asociación, una antes de ser designado candidato por el PNV y posteriormente, ya en campaña electoral. "Nos pareció una persona digna de confianza y nos ofreció cierta credibilidad, lo que no significa, ni mucho menos, dar un cheque en blanco a nadie", apostilló. El portavoz de Andra Mari Gure Lurra adelantó que el grupo está a la espera de la convocatoria de una reunión entre responsables municipales "y únicamente los propietarios" de los terrenos afectados tras el verano. "El resto de la problemática urbanística afecta a todo Getxo, pero el tema de las viviendas actuales, únicamente a nosotros", apostilló Urrutia. |