La familia rojiblanca da su último adiós a Raimundo Pérez Lezama
Bilbao. La familia rojiblanca despidió ayer a uno de sus miembros más ilustres. La iglesia bilbaina del Corpus Christie acogió el funeral por el eterno descanso de Raimundo Pérez Lezama, el primero de los tres guardametas del Athletic que convirtieron la portería de San Mamés en un recinto inabordable. Allí se dieron cita sus sucesores Carmelo Cedrún y José Ángel Iribar. El presidente Fernando García Macua, que en la imagen saluda a uno de los hijos del cancerbero, encabezó la representación institucional en la que tampoco faltó la figura del alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, que el pasado año nombró a Lezama Bilbaino Ilustre. Foto: José María martínez