Donostia. La nueva Ley del Cupo vasco, cuyos últimos flecos están cerrando estos días las administraciones central y vasca, incluirá una cláusula por la que, en el caso de que a lo largo de un año se aprueben normativas a nivel estatal o autonómico, éstas no descompensen los flujos financieros entre Euskadi y el Estado, según ha podido saber este periódico de fuentes cercanas a la negociación. En otras palabras, con esta modificación, la cantidad que cada año la CAV debe pagar al Gobierno central en concepto de transferencias no asumidas se ajustará a las consecuencias monetarias que una ley pudiera tener en los presupuestos de la comunidad autónoma.
Esta cláusula es la plasmación práctica de la Ley de Dependencia, que estará incluida en la nueva Ley del Cupo. Así, de las cantidades que dediquen los Presupuestos Generales del Estado para las subvenciones que contempla esa norma, se descontará un 6,25%, cifra que corresponde al porcentaje que aporta la economía vasca al PIB estatal. Ésta era una de las condiciones que ponía el Gobierno de Vitoria para aceptar una norma cuya negociación lleva meses atascada.
La idea es que futuras leyes como la de Dependencia tengan igual efecto neutro en los flujos financieros entre Euskadi y el Estado, de modo que la CAV no tenga que hacer esfuerzos extra por normativas que no afecten a su ámbito competencial.
Hasta ahora, en el momento de actualizar anualmente el Cupo -cuya ley tiene carácter quinquenal- se atendía únicamente al PIB de Euskadi y al incremento de los precios, marcado por el IPC. A partir de la próxima Ley del Cupo, con el criterio normativo se evita que una futura ley interfiera en positivo o en negativo en el sistema de financiación de Euskadi. La cláusula aporta, de este modo, una mayor seguridad al Concierto Económico vasco.
Por otro lado, el Ejecutivo foral guipuzcoano dio a conocer ayer la cantidad que recibirán este año los ayuntamientos del territorio en concepto de compensación por la supresión hace cuatro años del IAE para los sujetos pasivos cuyo volumen de operaciones sea inferior a dos millones de euros. La cifra asciende a 20,8 millones de euros, de los que 14,66 millones concede Lakua y el resto, 6,15 millones, la Diputación guipuzcoana. Así, en el Consejo Vasco de Finanzas de octubre se regularizará la situación financiera entre el Gobierno Vasco, Diputación y ayuntamientos después de que la reducción del tributo haya alterado los flujos económicos, en los que los municipios salen perjudicados. Donostia percibirá este año de esta compensación 8,8 millones. Hay otros cinco municipios que recibirán más de medio millón de euros: Irun (1,7), Eibar (868.649 euros), Errenteria (684.962 euros), Zarautz (571.420 euros) y Tolosa (568.776 euros). |