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Londres. Dos personas han muerto como consecuencia de las graves inundaciones que se están registrando en Gran Bretaña, mientras bombeaban agua de un club de rugby en Tewskesbury, en el oeste de Inglaterra, informaron hoy las cadenas BBC y Sky News en base a fuentes de la policía y los bomberos. Se especula con la posibilidad de que fallecieran asfixiados por los gases emitidos por la bomba automática. Las lluvias torrenciales han provocado que la ciudad lleve días bajo el agua y decenas de miles de personas no tengan acceso a agua potable. Mientras tanto, en las zonas inundadas, crece el miedo a nuevas lluvias y a las enfermedades que pueda causar el agua estancada, alentados por las autoridades que ya han advertido de la posibilidad de enfermedades intestinales a causa de las aguas contaminadas. Aunque en la mayoría de las regiones del oeste y centro de Inglaterra, incluida Oxford, el nivel de las aguas descendió los meteorólogos predicen nuevas precipitaciones para las próximas horas. En el condado de Gloucestershire continúa el caos. Unas 350.000 personas se encuentran sin agua potable y el agua que se está trayendo en enormes tanques se consume rápidamente. Por otra parte, en Oxford el nivel de las aguas alcanzó su punto máximo ayer por la noche. Cientos de personas se vieron obligadas a abandonar sus casas. El Támesis no alcanzó, sin embargo, los temidos niveles previstos por las autoridades en Reading, cerca de Londres, y en Caversham. |