Las Palmas. La ONG pro-derechos humanos ha elaborado un informe en el que se pide a la Fiscalía de Las Palmas de Gran Canaria que reabra el caso sobre presuntos malos tratos y abusos sexuales en los dos centros de internamiento de menores existentes en la isla. La Fiscalía los había cerrado sin confirmar a fondo las alegaciones presentadas, pese a que según esta organización se han documentado casos de "abusos y violencia" en los centros de acogida inmediata (CAI) de La Esperanza (Tenerife) y de Arinaga (Gran Canaria), y que ya denunció en su momento, afirmó Simone Troller, una investigadora de la ONG.
Entre otras irregularidades, Human Rights Watchponía de manifiesto que "se mezclan a los menores de 10 años con otros más mayores, lo que crea situaciones de violencia entre ellos", hecho que venía agravado porque en 2006 estos menores, unos novecientos, llegaron a las islas "tras una travesía peligrosa y a menudo traumática, en endebles cayucos" se quejó Troller.
"Lo peor", confesó esta investigadora, "es que aunque hay muchos y muy distintos testimonios de menores que son coherentes y que se investiguen y depuren las responsabilidades". "Sin embargo", se lamentó Troller, "los niños no pueden quejarse ni denunciar su situación a nadie, porque no pueden salir del centro, desconocen la lengua y no tienen asistencia letrada ni de asistentes sociales". "Además", denunciaban desde la organización humanitaria, "hablamos de un tipo de violencia muy seria, de un trato degradante e inhumano y de palizas. Son golpeados de manera regular y encerrados por varios días en celdas sin lavabos y aunque reciben comida no pueden salir de ellas". El informe Responsabilidades no bienvenidas. España no protege los derechos de los menores extranjeros no acompañados en Canarias, se fija fundamentalmente en dos centros, el de La Esperanza (Tenerife) y de Arinaga (Gran Canaria), donde, aparentemente, se maltrata a estos chavales de manera sistemática o rutinaria". "No hay razón para que un año después de surgir el problema, sigan abiertos estos centros, funcionando sin grandes problemas", se lamentaba Simone Troller. |