Atenas. Quince personas han fallecido hasta el momento en Grecia, donde el calor castiga sin piedad. Las altas temperaturas han sido la causa directa de la muerte de cinco de las víctimas, todas de edad avanzada: cuatro eran ancianos de la isla de Corfú, que fallecieron esta semana después de ser trasladados al hospital con síntomas de insolación, y una mujer también de edad avanzada, falleció en la localidad de Edesa, en el norte de Italia, de un golpe de calor.
El otro protagonista, además del calor, es el fuego. De los diez fallecidos desde finales de junio, cinco son miembros de los equipos anti-incendios: tres bomberos perdieron la vida el 11 de julio en la isla de Creta en el combate contra el fuego y dos tripulantes de un avión cisterna murieron el pasado lunes al estrellarse su aparato en la isla de Eubea.
El récord de focos de incendios, 106 en doce horas y 126 en 24 horas, se marcó ayer en los cuatro puntos cardinales del país, incluidos aquellos que se iniciaron en los países colindantes y traspasaron las fronteras del norte.
Estas muertes se han añadido a las que se produjeron en Junio, cuando el pasado 28 de junio dos personas morían en la Grecia central por las llamas y anteayer perecieron calcinados tres ancianos en un devastador incendio que arrasó 30.000 hectáreas de bosques, tierras cultivables y decenas de pueblos en el norte de la península del Peloponeso, a 20 kilómetros de Atenas. Ese fuego, que está ya bajo control ha dejado, además de las víctimas mortales, un herido grave y a cientos de familias sin hogar. Por otra parte, helicópteros militares tuvieron que evacuar anteanoche a una veintena de habitantes de dos pueblos del Peloponeso, en la prefectura de Achaia, que se quedaron atrapados por las llamas que consumieron la mitad de los bosques de esa región, conocida por su belleza natural única y por ser una gran atracción turística.
Las autoridades locales han responsabilizado al comando general de bomberos por no intervenir a tiempo para evitar la propagación del fuego que, según declararon , "culminó en un desastre total".
Cuarenta y ocho horas más tarde, ciento cincuenta bomberos, cien soldados y setenta y cinco vehículos cisternas, ayudados por helicópteros, estaban en guardia para apagar los focos que se puedan avivar por los fuertes vientos que soplaban en la región. Achaia, en la turística isla jónica de Cefalonia, donde se ha consumido el 10 por ciento de sus bosques en la últimas horas, y la isla de Chios, en el sudeste del Mediterráneo, han sido declaradas en estado de emergencia debido al peligro de que resurjan los incendios, mientras hay activos otros diez focos menores.
Grecia ha tenido que combatir una media de cien incendios por día con los 21 aviones cisterna Canadair con que cuenta, uno menos después de que un aparato se estrellara durante la extinción de un incendio en la isla de Eubea y murieran sus dos tripulantes.
Los bomberos están trabajando a destajo desde el 10 de junio y declararon que "no daban a basto", por lo que el Gobierno anunció esta semana la contratación de 1.300 nuevos bomberos y ordenó patrullas de 24 horas en las zonas en peligro después de que 4.000 hectáreas se consumieran en el monte de Parnitha, el pulmón verde de Atenas, a fines de junio.
Mientras el calor extremo continúa afectando al sur de Europa, que sufre la segunda ola de calor más fuerte del presente mes, en la región de los Balcanes la situación se ve agravada por los incendios y los apagones provocados por cortes de electricidad. En Rumania, la cifra de muertos por el calor asciende a 33 personas.
Varios miles de hectáreas de bosque han ardido en Italia, Bulgaria, Macedonia y Serbia. El inicio de los incendios ha visto favorecido por la sequedad del terreno, que hace que sea más vulnerable ante un posible fuego, y se agravaron por la sequía del último invierno. En otros casos, los incendios han sido provocados. Varias personas han sido detenidas en relación con los fuegos.
Albania, otro de los países afectados, ha solicitado ayuda internacional para hacer frente a la extinción de los innumerables incendios que ya han devastado miles de hectáreas de bosques y pastos en su territorio.
Su ministro del Interior afirmó ayer que el Gobierno está en contacto con varios países y que esperan la llegada de helicópteros desde Alemania, la República Checa y un avión de Ucrania. >Agencias |