castelsarrasin. "Estoy seguro de que todo esto no le interesa al aficionado. Creo que el ciclismo sigue estando por encima de toda polémica". Igor González de Galdeano, secretario técnico de Euskaltel-Euskadi, se agarraba ayer en la salida de la etapa, a las puertas del autobús del equipo naranja, a la esperanza, a la creencia de que todavía hay gente que cree en el ciclismo. Le avala su última visión, la que le sobrecogió en los Pirineos, camino de la cima del colosal Aubisque: una carretera atestada de pasión, de miles y miles de incondicionales aficionados. "Creo que la hipocresía está haciendo que todo esto se desmorone. Los organizadores y la Unión Ciclista Internacional tienen que darse cuenta de que si esto sigue así no sólo los corredores y los equipos vamos a salir muy mal parados, sino que ellos también van a terminar cayendo, arrastrados".
El gasteiztarra recordó ayer la crueldad de un deporte en el que todos son culpables hasta que se demuestre lo contrario, algo que ataca los derechos más elementales de cualquier persona. El último caso, el del danés Michael Rasmussen, lo calificó como un durísimo golpe "del que no sé si nos recuperaremos". |