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José Miguel Echávarri, junto a Alejandro Valverde, en la presentación del conjunto Caisse d'Epargne. Foto: Archivo |
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Una fotografía en blanco y negro
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Considera que el ciclismo precisa de alguien distante, "que no esté intoxicado como nosotros", para buscar una solución.
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Alain Laiseka Enviado especial
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castelsarrasin. Imagen de la mañana del miércoles en la salida de Orthez antes de afrontar la etapa reina del Tour: ciclistas de ocho equipos, ocho colores, protagonizando una sentada reclamando un ciclismo limpio. Fotografía en blanco y negro, obsoleta, horas más tarde, cuando se anunciaba que Cristian Moreni, uno de los que posaba ante las cámaras había dado positivo por testosterona. Su equipo, el Cofidis, uno de los ocho que demandan esa liga creíble para el ciclismo, sin dopaje, no fue de la partida ayer en Pau. "Les veía allí sentados en color, ya ahora les veo en blanco y negro", sostiene José Miguel Echávarri en la salida de la 17ª etapa del Tour, en Pau. El manager del Caisse d'Epargne blande su enfado con mesura. "¿Es suficiente un rumor para penalizar a un ciclista?", se pregunta, para responderse de inmediato: "Creo que hay que ser más rigurosos, más serios en este sentido. No podemos vivir de rumores, sino de hechos", explica Echavarri, quien tampoco comparte la idea de que el positivo de un corredor afecte a todo el equipo, como en el caso de Moreni. Cree Echavarri que no es justo que el error de un corredor lo paguen sus compañeros, que esa teoría, esa forma de hilar las cosas no tiene sentido y que el ciclismo necesita un cambio. "¿Hacia dónde? Es una buena pregunta porque todos y cada uno de los que estamos aquí responderán de forma distinta. Cada uno tiene su punto de vista. No somos sabios, el ciclismo necesita alguien de fuera, alguien distante para buscar una solución, porque los de aquí estamos todos intoxicados".
Para Echavarri la situación que atraviesa ahora mismo el Tour es peor que la que sacudió los cimientos de la ronda gala en 1998, cuando estalló el caso Festina, "porque que estemos pasando por lo mismo significa que no hemos aprendido nada y eso es lo grave. Creo que es el peor momento que he vivido en el Tour desde que llegué hace 25 años".
Una solución para el ciclismo: una ley del deporte que le haga justicia. Dice Echávarri que no puede ser que para el mismo pecado la penitencia sea distinta dependiendo del tipo de deporte, y que una ley que rija a todos por igual podría ser una solución justa. Explica el navarro que las reglas internas del ciclismo están por encima de la ley de muchos países, la transgreden. "Eso no puede ser. Los franceses quieren implantar un código, unas reglas, que a otros nos llevan ante los tribunales -se refiere al famoso código ético que ha denunciado ante los tribunales la Asociación de Equipos Profesionales-. Estamos en el deporte equivocado, donde no se respetan las leyes y a los chavales se les machaca. Hay una discriminación de trato con otros deportes que no es normal. No es sólo que no comparta las normas, sino que en este deporte las reglas varían durante el partido, las cambian cuando el balón está en juego". |
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