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Un coche revisado a la hora de ponerse en carretera es un buen comienzo de vacaciones. |
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Con el coche a punto
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El trabajo en los talleres aumenta un 40% en estas fechas y se necesita cita previa con esperas de hasta siete días. La mayor parte de los viajes se dirigen hacia el Mediterráneo y Andalucía.
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C. Romero
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BILBAO. Quien no se haya puesto en carretera en este momento, estará a punto de hacerlo o, como mucho, deberá tener todo a punto a comienzos de la próxima semana. Agosto es el mes de la escapada y el mes del coche. Su revisión, especialmente para los largos desplazamientos que mucha gente emprende estos días, es fundamental.
Los talleres viven esta temporada con mucho ajetreo, y aún tendrán revisiones pendientes de los más rezagados. Se calcula que sus servicios aumentan en verano en un 40% y que incluso se han organizado con cita previa para poder responder a las solicitudes, que suelen demorarse a veces hasta siete días. Por eso, hay que tomarse la revisión del coche como un asunto prioritario y hacerlo con antelación. Pero aunque casi todas estas cuestiones se dan por sabidas, es un hecho constatado que hay gente que empieza a ponerse nerviosa ahora con la inminente salida vacacional y es también ahora cuando empieza a pensar en echarle un vistazo al coche.
La seguridad es prioritaria, así que no conviene lanzarse a la carretera sin atender ese tema tan importante. Los especialistas -en este caso de la federación de Concesionarios de Automoción consultados por la revista Consumer- han recogido las preocupaciones de los automovilistas para salir de viaje en verano. En primer lugar, está la revisión de los niveles de líquidos (agua, aceite, refrigerante y funcionamiento del limpiaparabrisas). A continuación, la comprobación del estado de las pastillas y discos de los frenos y de la dirección del vehículo. Es importante la puesta a punto del motor, la sustitución del filtro de aire si fuera preciso, y la atención a los neumáticos, factores que contribuyen además a reducir el consumo del coche. Los neumáticos son básicos para la seguridad, tanto en lo que se refiere al dibujo como en la presión correcta, que, como se sabe, se puede medir en las estaciones de servicio. Junto a los neumáticos están los amortiguadores, que se tienen que revisar cada 20.000 kilómetros y que son fundamentales para lograr un buen agarre del coche a la calzada. Además hay que asegurarse del buen funcionamiento del circuito de refrigeración para evitar el calentamiento del motor. No debe olvidarse tampoco la revisión del estado de las luces, de forma que el conductor pueda ver a los demás y su coche ser visto correctamente.
Casi todos los automóviles tienen en la actualidad instalación de aire acondicionado, fundamental para el confort y la seguridad. Conducir con calor, con una temperatura superior a 24º en el interior, produce sueño, cansancio y agresividad. Por supuesto, hay que atender que todo el pasaje vaya bien instalado y sujeto en el vehículo por si se produce una incidencia. Y desde luego, conducir siempre con la máxima precaución. |
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