Lahore. El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, aseguró ayer que no permitirá ninguna operación militar extranjera en territorio paquistaní, después de que Washington afirmara hace cinco días que no descarta usar la fuerza contra la red Al Qaeda en este país asiático.
En declaraciones recogidas por la televisión Geo TV, el general Musharraf insistió en que ningún país extranjero, incluido Estados Unidos, obtendrá permiso para una intervención militar en su país, al tiempo que rechazó que Pakistán sea un refugio seguro para los terroristas. El presidente paquistaní, que habló a los periodistas antes de partir a los Emiratos Árabes y Arabia Saudí -para reunirse con el rey Abdala bin Abdelaziz, cuyo país es el principal suministrador de petróleo de Pakistán-, insistió en que las fuerzas de seguridad paquistaníes ya están llevando a cabo exhaustivas operaciones contra el terrorismo.
El pasado domingo, la Casa Blanca advirtió de que podría usar la fuerza militar contra la red terrorista Al Qaeda en sus escondites en el área tribal de Pakistán si lo considera necesario. Un día más tarde, la portavoz paquistaní de Exteriores, Tasnim Aslam, calificó de "inaceptable" cualquier posible ataque de EE.UU. en territorio paquistaní y advirtió de que ello pondría fin a la alianza antiterrorista entre ambos países establecida tras los atentados de septiembre de 2001.
En los últimos meses, Washington ha insistido en varias ocasiones en que el régimen de Musharraf debe aplicar mano dura contra los insurgentes que se infiltran en la vecina Afganistán, mientras Islamabad ha asegurado que mantiene firme su compromiso de luchar contra el terrorismo y el extremismo. >Efe |