Santuario de Loiola, en cuya casa de ejercicios espirituales tuvieron lugar las once reuniones celebradas por PSE, PNV y Batasuna. Foto: Rubén plaza
Los socialistas defendieron que mientras no hubiera muertos "todo era posible". Las reuniones a tres permitieron suavizar tensiones generadas en los contactos bilaterales entre la izquierda abertzale y PSE.