Tokio. Las bolsas asiáticas, salvo China y Tailandia, sufrieron esta semana caídas de entre el 2 y el 6,5 por ciento, siguiendo la senda de las pérdidas abierta por Estados Unidos, un rumbo que se prevé que se mantenga en la próxima semana.
La evolución de los distintos parqués de la región Asia-Pacífico había sido dispar hasta el viernes, cuando los mercados de la zona se hundieron siguiendo el derrumbe protagonizado por Nueva York, que se siente amenazado por la debilidad cada vez más patente de su sector inmobiliario y el endeble estado de su sector crediticio, amenazado por los impagos.
El Índice Morgan Stanley Capital International Asia-Pacific perdió un 3,9% y cerró la semana en los 154,50 puntos, tan sólo tres jornadas después de haber alcanzado el récord de 161,40 enteros, justo antes de darse a conocer que la demanda de nueva vivienda alcanzaba su peor valor desde principios de año.
Así, la gran mayoría de las bolsas de Asia, encabezadas por Japón y Corea del Sur, se hundieron y cerraron la semana en números rojos.
El Nikkei, el principal selectivo del mercado nipón, terminó la semana dejándose un 5%, para situarse en los 17.283,22 puntos, a casi mil unidades de los últimos máximos, obtenidos en la segunda quincena de julio. En este mercado, el mayor de Asia, influyó también la apreciación del yen de los últimos días, un movimiento que perjudica notablemente a su economía, especialmente dependiente del sector exterior.
El selectivo surcoreano Kospi perdió un 5,33% en esta semana, para cerrar el viernes en los 1.883,22 enteros. Solo el mercado chino y el tailandés no bajaron. >Agencias |