washington. El presidente de Bush pidió ayer al Congreso que modernice la ley que rige el método de los servicios secretos para acceder a las comunicaciones entre sospechosos de terrorismo.
En su alocución radial de los sábados, Bush afirmó que la legislación actual, que data de 1978 y es conocida como Ley de Supervisión de Datos de Inteligencia sobre Extranjeros (FISA), "se ha quedado muy anticuada".
En la actualidad, agregó, los terroristas pueden usar teléfonos móviles e internet para comunicarse entre sí, reclutar militantes o planear atentados gracias a tecnologías que no existían cuando la ley se concibió hace treinta años. "Como resultado, nuestro país se ve perjudicado en su capacidad para adquirir los datos vitales que necesitamos para garantizar la seguridad del pueblo estadounidense", afirmó Bush, que insistió en que el Congreso "debe actuar para modernizar" esa "importante ley".
El director nacional de Inteligencia, Micke McConnell, responsable de la coordinación de los servicios secretos de EE.UU., indicó en una carta al Congreso esta semana que las normas actuales impiden que las agencias de espionaje puedan obtener buena parte de la información que podrían lograr con leyes más modernas.
La mayoría demócrata en el Congreso ha expresado renuencia a aprobar una reforma de la FISA de manera apresurada ante el riesgo de conceder al Gobierno demasiados poderes de supervisión y perjudicar las libertades civiles. >efe |