fernando A. Busca
Tokio. Las elecciones que se celebran hoy al Senado nipón pueden decidir el futuro del ex presidente peruano Alberto Fujimori y del primer ministro nipón, Shinzo Abe, cuyo Gobierno podría tambalearse a causa de los malos resultados que prevén los sondeos.
En estos comicios parciales están en juego 121 de los 242 escaños que componen la Cámara Alta japonesa y la coalición que gobierna Japón, liderada por el Partido Liberal Demócrata (PLD) de Abe, necesita 64 asientos para garantizarse la gobernabilidad.
Los sondeos auguran una dura derrota de Abe pues, según una encuesta realizada por la agencia nipona Kyodo entre 43.000 personas, el PLD obtendría 40 escaños y su socio en el Gobierno, el budista Nuevo Komeito, 13 asientos, insuficientes para lograr la mayoría.
Aunque el PLD domina la Cámara Baja con comodidad y el Senado no es tan relevante, la pérdida de esa mayoría complicaría enormemente la aprobación de varios proyectos de ley deseados por Abe, entre ellos algunos de gran calado como su anunciada reforma de la Constitución.
Los 121 escaños se dividen en dos partes: 73 se adjudicarán a los candidatos que concurran en cada distrito y los 48 restantes se otorgarán a través de un sistema proporcional, por el que concurre Fujimori, que tiene nacionalidad peruana y nipona.
Para Fujimori, que permanece bajo arresto domiciliario en Chile acusado en su país de violación de los derechos humanos, ser elegido senador en Japón supondría recibir cierta protección política ante su delicada situación judicial, mientras que para Abe unos resultados muy malos podrían desencadenar su caída del Gobierno.
Las pobres perspectivas de Shinzo Abe de cara a las elecciones se deben al descontento popular por los repetidos escándalos que han salpicado los diez meses que lleva al frente de la jefatura del Gobierno japonés. La extradición de Fujimori a Perú, pero esta decisión debe ser todavía ratificada por la Corte Suprema de Chile.
Más inspectores del OIEA en Corea
Un segundo equipo de inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) llegó ayer a Pyongyang para continuar la verificación del cierre de las instalaciones nucleares del país, según informó la agencia Xinhua. El equipo de seis inspectores, encabezados por Ryszard Zarucki, partió desde Pekín con destino a la capital norcoreana, donde reemplazará el primer grupo que llegó a Corea del Norte el pasado día 12. Según indicó Zarucki, primero intercambiarán puntos de vista con el primer equipo del OIEA en la capital norcoreana durante unos días y luego partirán hacia Yongbyon, la principales instalaciones nucleares del país, a 90 kilómetros de la capital. Los inspectores, que llevaban más de 60 piezas de equipaje, principalmente equipamiento para las inspecciones, se quedarán en Corea del Norte durante unas dos semanas. El OIEA confirmó la semana pasada que Pyongyang había cerrado su reactor nuclear de Yongbyon, el primer paso tangible del régimen estalinista hacia la desnuclearización del país, tras años de negociaciones con EE.UU., Rusia, Corea del Sur, China y Japón. >agencias |