 |
|
|
 |
Abel Barriola firmó una gran actuación ante Titín III. Foto: Iban gorriti |
|
|
|
Don erre que erre
|
|
El zaguero de Leitza arrastra a Capellán hasta doblegar a Titín y Zubieta, nublados en la recta final.
|
 |
|
César ortuzar
|
 |
Titín III-Zubieta16 - 22Capellán-Barriola
Duración 59 minutos; 21 de juego real.
Saques Dos de Titín por dos de Capellán y una falta.
Pelotazos Se cruzaron 445 pelotazos a buena.
Tantos en juego Siete de Titín, cuatro de Capellán, cuatro de Zubieta y cuatro de Barriola.
Errores Cuatro de Titín, tres de Capellán, ocho de Zubieta y dos de Barriola.
Marcador 6-0, 8-2, 10-10, 13-13, 16-16 y 16-22.
Incidencias Lleno en el frontón de Lodosa. El futbolista del Athletic Carlos Gurpegi presenció el encuentro.
bilbao. En ocasiones la perseverancia resulta exitosa. Premio al trabajo. El ingenio es un factor determinante pero a la vez arbitrario y que responde al ámbito de lo intangible y por eso no siempre está presente dada su esquiva naturaleza. En esos días la obstinación da un paso al frente. Protagonista. Barriola. Un manista metódico. Laborioso. Persistente. Esa virtud agitó a Capellán y tumbó a Titín y Zubieta. Ambos perdieron la vertical. Directos al suelo empujados por la determinación del zaguero de Leitza. Don erre que erre.
Barriola apagó un fuego que les tenía acorralados a él y a Capellán. Circulo infernal. Lo hizo gota a gota. Suficiente si se tiene la paciencia de Job. El duelo pintaba muy mal, rematadamente mal para Abel y Miguel. Titín y Zubieta salieron deslenguados. A toda pastilla. No hicieron prisioneros. Capellán y Barriola todavía se colocaban los tacos y ya les había aplastado una avalancha: 6-0. El de Tricio, al remate y Zubieta, a cañonazos. Coser y cantar. Demasiado fácil. Incluso una falta de saque del delantero de Herviás les facilitaba las cosas. A pesar de todo Abel había comenzado a escarbar con las manos el túnel hacia la luz. Despejando arena grano a grano. Avance palmo a palmo. Sudor. El noveno tanto, logrado por Titín tras una extraordinaria defensa de Barriola, que empleó la botivolea cerca del rebote, una volea en el siete y salvó la dejada al txoko del riojano tras lanzarse en plancha, aunque luego la pelota le golpeó en el cuerpo perdiendo el tanto resume el carácter que el leitzarra insufló al partido. Abel no se iría. Se hizo fuerte. Le tendrían que sacar arrastras.
Tras encajar un saque, Barriola se encorajinó. Metió presión. A Titín le costaba ver huecos y a Zubieta el frontón se le quedaba chato. Mandaban en el luminoso pero no en el juego. Situación ideal para una voltereta. Capellán entró en juego. Mandó la pelota al costado izquierdo del riojano. Lo incomodó. Barriola empequeñeció a Aitor, discutiendo con el frontón. Empataron a 15, luego a 16 y tomaron vuelo. Imparables. Erre que erre. |
|