Santiago de Compostela. Xunta y oposición mantienen visiones contrapuestas acerca de la evolución de la comunidad en los dos años transcurridos desde la alternancia política auspiciada por las autonómicas del 19 de junio de 2007, ya que frente a la evaluación "positiva" del presidente, el socialista Emilio Pérez Touriño, y del vicepresidente, el nacionalista Anxo Quintana, que coinciden además en que el "cambio real" se visibilizará a partir de ahora, el líder del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, considera la actual una "legislatura perdida".
Llegado el ecuador del Gobierno, los socios mantienen que los últimos 24 meses han servido para "poner en marcha los instrumentos" en los que aspiran a sustentar su proyecto para Galicia, al punto de que, según aseguró Touriño a Europa Press, "los mejores frutos están aún por venir". Sin embargo, para Feijóo, PSdeG y BNG han dedicado "dos tercios del tiempo" que llevan en el poder a "regar sus relaciones", cuando, a su juicio, los dos primeros ejercicios de todo Ejecutivo deberían ser, precisamente, "los de más impulso".
Sin embargo, el mandatario autonómico reivindicó que el 19 de junio los electores "expresaron su inequívoco deseo de cambio otorgando su confianza mayoritaria" a un Ejecutivo "progresista" y aseguró que, desde entonces, la acción de su Gabinete "se sintetiza en la necesidad de crecer más, pero, sobre todo, crecer mejor". Para ello, situó los problemas de la ciudadanía "en el centro mismo" de la política a partir un importante esfuerzo presupuestario en áreas como la educación y la sanidad, "que cumplen hoy más que nunca con su cometido de servicio público".
Además, el titular de la Xunta destacó el "cambio de rumbo" de la gestión económica, basado en la apuesta por la investigación, el capital humano y el desarrollo sostenible, y destacó también la atención prestada al territorio como "una de las más relevantes expresiones del cambio", con el diseño de un urbanismo "hecho a la medida de los ciudadanos". "El crecimiento económico no puede sustentarse en la depredación de los recursos", mantuvo.
No obstante, Núñez Feijóo cuestionó esta visión y declaró que "si lo más positivo para el territorio es paralizarlo, da un perfil de lo que el Gobierno cree mejor". |