bilbao. El presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, aseguró hoy que las negociaciones de Loiola "se rompieron porque, en un momento determinado, Batasuna dio un giro de 180 grados y puso como condición para avanzar que el resto aceptásemos que Gipuzkoa, Bizkaia, Alava y Navarra conformasen una comunidad autónoma única en el plazo de dos o tres años". Además, explicó que los interlocutores socialistas se opusieron "frontalmente" a la petición de Batasuna y que desde el PNV también se opusieron "a que se intentase forzar al Partido Socialista con la amenaza violenta por medio".
Imaz remarcó, en referencia a los encuentros del Santuario de Loiola, que se barajaron "algunos bo-rradores" con "aproximaciones en algunas materias", pero "no hubo acuerdo político entre las tres formaciones". En este sentido, sobre la posibilidad de que existiese un borrador de acuerdo que contemplase el derecho a decidir y la territorialidad que hubiese sido aceptado por los socialistas, el líder jeltzale señaló que "no se puede decir en ningún caso que el Partido Socialista aceptase un acuerdo en esos términos".
claves Además, indicó que el Partido Socialista "puso objeciones en algunos puntos, fundamentalmente, los referidos al tema Navarra, pero también a otras materias", y, tras la "condición" de Batasuna de lograr una autonomía vasco-navarra en dos o tres años, la oposición de los interlocutores socialistas se convirtió en "frontal".
En cuanto a la postura de los re-presentantes de la izquierda aber-tzale, Imaz destacó que una de las consecuencias que se deducen de estas conversaciones es "la falta absoluta de autonomía política por parte de Batasuna". "Los interlocutores de Batasuna con los que estuvimos mantuvieron una serie de posiciones a lo largo de las conversaciones pero, en un día determinado, hacia primeros de noviembre, cambiaron prácticamente en 180 grados las posiciones que ha-bían estado manteniendo en las reuniones previas. Es un síntoma de la falta de autonomía política de Batasuna y su sometimiento a al-guien externo, que evidentemente siempre entendimos que había sido la posición que se había marcado desde la propia ETA", explicó. |