iruñea. Zabaleta es un hombre cauto, que ni lanza las campanas al vuelo cuando parece que todo marcha bien, ni tira la toalla cuando todo parece perdido. "Todavía hay opciones para llegar a un acuerdo con el PSN", asegura, a pesar de que esta semana importantes dirigentes socialistas se inclinaban por un gobierno de UPN en minoría. "La dirección del PSN va a tener que escuchar a su militancia", sostiene. El portavoz de NaBai, además, insiste en su disposición a retomar las conversaciones con los socialistas, pero matiza que cualquier acuerdo debe ser "equilibrado y representativo".
¿En qué situación están las negociaciones?
En una situación de expectativa. Seguimos manteniendo el emplazamiento encima de la mesa, y lo seguiremos manteniendo hasta el 18 de agosto. Así que, por nuestra parte, hasta el último día la posibilidad de pactar un gobierno de coalición va a estar abierta.
¿En qué parámetros?
Ha de ser un gobierno de coalición con un programa de progreso. Del que prácticamente habíamos acordado las bases, aunque todavía no está finalizado. Debería ser además un gobierno plural. Nosotros hemos renunciado a discutir la titularidad de la Presidencia, y por lo tanto, queremos tener una participación digna. La presencia de NaBai será lo que determine que el nuevo Ejecutivo sea o no de cambio.
¿Hay alguna opción de retomar las negociaciones con el PSN?
Todas las que ellos quieran. Es importante observar que la mayoría de la militancia socialista, tal y como ha mostrado en los últimos tres encuentros del Comité Regional, es favorable al gobierno de progreso. Y esa posición no sólo se consolida, sino que se está expresando con mucha rotundidad. Esa mayoría es paralela y correlativa con la que existe también en Nafarroa Bai, y con lo que los ciudadanos expresaron en las urnas.
En cualquier caso, a estas alturas parece difícil que puedan llegar a un acuerdo con el Partido Socialista.
No tiene por qué ser difícil. El acuerdo para un gobierno de progreso en Navarra todavía es posible.
¿Cree que ese movimiento de las bases puede influir en la decisión que pueda tomar la dirección del PSN?
No me cabe ninguna duda. Es una realidad que van a tener que tomar en consideración, y es una respuesta a la actitud de firmeza que ha mantenido Nafarroa Bai. Nosotros hemos dejado de lado las tentaciones de echar todo por la borda y seguimos manteniendo la propuesta que ya hicimos en su día.
¿En qué consiste?
En que el próximo Gobierno debe ser equilibrado y representativo de las fuerzas políticas que lo sostienen, que no son otras que Nafarroa Bai, que tiene 12 parlamentarios, PSN, con otros 12, y los otros dos de Izquierda Unida. Lógicamente, la atribución de responsabilidades tendrá que reflejar esa realidad.
¿Hay confianza suficiente como para retomar las conversaciones? Se han dicho muchas cosas estas dos últimas semanas.
En política hay que hacer las cosas igual que en la vida, sobre documentos. Y eso se puede hacer con cualquier persona, se tenga más o menos confianza. De manera que sea un contrato escrito, firmado y al que uno se pueda remitir en el caso de discrepancias. Hay un viejo dicho entre los abogados que dice que los contratos hay que hacerlos como si se estuviera reñido, para no reñir más. Y eso vale también en política.
Pero luego hay que gobernar conjuntamente cuatro años.
Naturalmente. Pero si el contrato está bien hecho, se puede gobernar.
¿Los problemas con el PSN son sólo de reparto de consejerías?
El reparto de consejerías nunca ha sido el problema, aunque algunos lenguaraces lo hayan querido llevar a esos términos. El problema sólo ha sido el de la calidad y la condición del acuerdo político. Tiene que haber un acuerdo de coalición suscrito por todas las partes, y tiene que ser un acuerdo que todos se comprometan a cumplir. No hay una cuestión sobre el reparto que haya ocasionado esta situación. ¿Cómo se nos va a decir a nosotros eso si ya de entrada hemos renunciado a optar por la Presidencia, y hemos olvidado lo que ha pasado con la Alcaldía de Pamplona y con la Mesa del Parlamento?
En cualquier caso, la Ejecutiva del PSN aprobó en su último encuentro una resolución en la que dejaba la puerta abierta a dialogar con todos los partidos, pero matizaba que deberán ser otros los que les hagan llegar nuevas propuestas. ¿Va a tomar NaBai algún paso en esa dirección?
Puede haber acercamiento por cualquier camino. Puede ser incluso que nos incite un tercer agente. Ya veremos, si se dan, cuáles son esos pasos, pero nosotros mantendremos nuestra oferta hasta el mismo 18 de agosto.
¿Cree probable que se repitan las elecciones?
Espero que no, porque sería una falta de responsabilidad. De todas formas, nosotros no tenemos miedo; al contrario, seríamos los más favorecidos. Pero creo que tenemos que trabajar precisamente para que no se produzca.
El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, y la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, defendían un gobierno de UPN en minoría. ¿Ve usted también esa posibilidad como la más probable?
No lo sé. Nosotros sólo vamos a jugar a nuestra posibilidad y a nada más.
Se ha dicho que lo que ocurriera en Álava podía influir en Navarra. Incluso, se ha hablado de un posible pacto PSE-PP o un gobierno de progreso "a la navarra". Pero al final ha salido el PNV, gracias, en parte, a la abstención de Aralar.¿Puede influir eso en Navarra?
No es una cuestión determinante de lo que pueda ocurrir aquí. Ni es un obstáculo ni una ayuda. Simplemente es un antecedente, pero no es determinante. En cualquier caso, no ha sido la mejor de las soluciones para Álava. Ahora el diputado general no tiene una mayoría suficiente, y ése es un tema que habrá que corregir. Además, la idea de gobernar en minoría no es buena y no es mantenible. |