bilbao. "Son un blanco fácil para las mafias. Los engañan con facilidad y mucho de ellos no diferencian entre consumir y traficar con drogas". De esta forma describe la Fundación Ramón Rubial-Españoles en el Mundo, a los 56 vascos que se encuentran en la actualidad presos en cárceles del extranjero. Todos ellos se encuentran en prisión por tráfico de drogas.
Más allá de los casos de Pablo Ibar, en el corredor de la muerte de Florida, y Paco Larrañaga, que recientemente se ha librado de la pena de muerte en Filipinas, existen 46 vecinos de la Comunidad Autónoma Vasca que han cometido delitos comunes y que cumplen sus penas en diversos países del mundo. Junto a ellos, diez navarros engrosan esta lista.
Marruecos, Colombia o Costa Rica son algunos de los países en donde los vascos se encuentran encarcelados y normalmente en lugares de hacinamiento. "Muchos de ellos comenten un delito pero desconocen la situación de las presiones de los lugares en los que delinquen, que suelen ser de ínfima calidad", explican desde la Fundación Ramón Rubial.
Esta organización, ofrece ayuda a todos aquellos presos en el extranjero que la soliciten, así como a sus familias desde el Estado. "Suelen ser personas de bajo nivel económico y cultural y no saben cómo tramitar la situación. En ocasiones hemos tenido que ayudar a rellenar la documentación que exigen a la familia del preso ya que casi no saben escribir", afirman.
represalias Respecto a su identidad o el lugar en donde se encuentran encarcelados la fundación muestra cierto recelo cuando se pregunta y explican que "los que están allí no quieren salir en los medios de comunicación por miedo a las represalias; y los familiares prefieren no dar publicidad a su desgracia".
En total son 1.547 los españoles que se encuentran presos en el extranjero en 45 países. Entre los países pobres destaca Perú con 140 encarcelados y Marruecos, con 113. En los países más desfavorecidos, las denuncias por violaciones de los derechos humanos y violencia están a la orden del día.
Lento adiós a la pena de muerte
La pena de muerte como máxima condena se está convirtiendo con los años en una medida retrógrada que muchos países suprimen de sus códigos penales. Es el caso de Filipinas, que la abolió el año pasado para todos los delitos, junto con países del continente europeo como Georgia o Moldavia. Así un total de 130 países la han ido suprimiendo en los últimos años. Sin embargo, no hace tanto que los países llamados civilizados abandonaron esta común práctica durante siglos. Así, países como Alemania abandonaron la pena de muerte para todos los delitos en 1987 o Bélgica en 1990, aunque el Estado español no lo hizo hasta 1995. La última vez que ésta se puso en práctica en el Estado fue en 1975. Sin embargo, otros países se muestran reacios a abolirla, pasando por encima de la crítica internacional. Corea del Sur o Estados Unidos se encuentran en la lista de los países que mantienen la ejecución para todos los delitos. Cuba, China, Yemen, Bielorrusia, Egipto, Guatemala, India, Tailandia, Camerún, Barbados, Belice, Arabia Saudí, Japón, Siria o Jamaica también realizan ejecuciones por delitos comunes. >L.M. |