santurtzi. Cinco personas fueron desalojados ayer debido a un incendio de grandes proporciones localizado en el número 17 de la calle Hermanos Larrarte ubicado en el casco urbano de Santurtzi. En el suceso no se tuvieron que lamentar víctimas de consideración, aunque según informaron fuentes del servicio de Bomberos de la Diputación, cinco personas fueron trasladadas al Hospital de Cruces por inhalación de humo: dos mujeres adultas, dos menores y un policía local.
El suceso se produjo a las pasadas las cuatro y media de la tarde en la mano derecha del piso cuarto por causas que ayer aún se desconocían. Así, fuentes de los bomberos señalaron que el origen se encuentra en fase de investigación. Sin embargo, los primeros testimonios de los vecinos apuntaban como posible origen una imprudencia del hijo menor de la propietaria, a tenor de los gritos que al parecer emitió desde la ventana. "El niño gritaba que era culpa suya", relataba ayer Rosa María Ogeta, vecina del cuarto izquierdo, vivienda anexa a la afectada.
En el bloque de cinco pisos intervinieron dos autobombas ligeras, una autoescalera y dos vehículos ligeros procedentes de la base de Urioste de Ortuella. El dispositivo se reforzó con otras dos unidades procedentes de la base de Artaza, aunque volvieron a mitad de camino. En su entrada al piso siniestrado, los bomberos se encontraron con la vivienda desocupada, aunque las llamas se encontraban en un estado muy avanzado. "Era muy intenso", reconocieron. Pese a ello, los bomberos pudieron sofocar el fuego en apenas 10 minutos con el empleo de la bomba de agua. A partir de ese momento, la intervención se dirigió al salvamento de los ocupantes del piso de arriba, el quinto derecha, donde se encontraban dos señoras y dos niños. Los bomberos barajan la posibilidad de que uno de los dos niños fuera uno de los ocupantes del cuarto piso en el momento en que se originó el fuego y que acudiera en busca de refugio. Estas mismas hipótesis señalaban que su acompañante, su abuela según testimonios de los vecinos, reaccionó bajando a la calle.
La evacuación de estas personas se produjo con la escalera de salvamento desde la ventana de la sala principal que daba a la calle. Una quinta persona también fue evacuada, aunque lo hizo por sus propios medios llevando a un perro. En total, la intervención se prolongó durante una hora para evacuar el humo concentrado en el interior.
Los daños del edificio eran visibles en la fachada exterior extendiéndose hasta el tejado ennegrecido. El cuarto derecha, el lugar del brote, resultó el más afectado, aunque fuentes de los bomberos localizaron la mayor parte de los daños en la sala de estar. "Ha quedado totalmente calcinada", precisaron. El alcalde de la localidad Ricardo Ituarte, se personó en el lugar acompañado por el edil de Seguridad Ciudadana, Miguel Angel Seoane, que garantizó el realojo de los afectados.
Escenas de pánico en el edificio
El incendió se originó con el bloque de viviendas de la calle Hermanos Larrarte número 17 prácticamente desocupado, aunque provocó el pánico entre los escasos residentes que se encontraban en el inmueble. Ramón García, vecino del quinto izquierda, se despertó de la siesta sobresaltado con gritos angustiosos que pedían auxilio a causa del fuego. Hasta ese momento, descansaba despreocupado para reponerse de su turno de relevo de la madrugada. Más impactada por el suceso aparecía Rosa María Ogeta, vecina del cuarto izquierdo, vivienda anexa a la siniestrada. "Las llamas salían por su puerta y había fuertes ruidos de muebles que caían", relataba sobresaltada en el corrillo improvisado en la calle entre los residentes evacuados y los vecinos que aparecían de vuelta a casa sin conocer lo sucedido. Ogeta se refugió inmediatamente en el interior de su vivienda, aunque no por mucho tiempo porque una intensa nube de humo penetró en las dependencias. "No se veía nada", relataba. Su mecanismo de supervivencia le llevó a cubrirse la cara con una toalla mojada para evitar la inhalación de humos y poder escapar a salvo del incendio. >d.a. |