madrid. La desaceleración de la actividad constructora e inmobiliaria ha llevado al paro en julio a casi 12.000 trabajadores, el peor dato en diez años, mientras los empresarios del sector ven con preocupación cómo crecen sus dificultades de financiación por la tendencia de bancos y cajas a reducir sus riesgos inmobiliarios.
Julio, tradicionalmente positivo para el empleo, contabilizó 4.469 nuevos parados, y rompe la tendencia a la baja que se mantenía desde enero por culpa del mal comportamiento de la construcción. Los últimos datos -tanto de actividad como de empleo- reflejan un severo ajuste en el sector, hasta el punto de que la afiliación a la Seguridad Social en la construcción ha pasado de crecer a ritmos anuales del 8,2% (julio sobre julio) a apenas el 1,45%.
Promotores y constructores se han reunido recientemente con los presidentes de la CNMV, Julio Segura, y de la Oficina Económica del Gobierno, David Taguas, con el presidente del PP, Mariano Rajoy, y con la nueva ministra de la Vivienda, Carme Chacón para trasladarles sus temores ante el evidente bajón de la demanda en un momento de gran "stock" de viviendas.
Además, bancos y cajas están revisando las evaluaciones de riesgo en sus créditos, -que a su vez trasladan al mercado secundario-, en una estrategia que busca reducir su exposición de riesgo inmobiliario. Esta política se traduce en mayores dificultades de financiación para nuevas promociones o ya en marcha, que se une a un lento pero constante encarecimiento del dinero con un euribor en su mayor nivel desde hace 6 años, que tras veintidós subidas consecutivas se sitúa en el 4,564 y con una anunciada nueva subida de tipos que ya ha sugerido el Banco Central Europeo para el próximo otoño.
En su primer contacto con la nueva titular de Vivienda, los promotores inmobiliarios han pedido apoyos para desarrollar el mercado de alquiler y para fomentar la internacionalización de las empresas españolas del sector como medidas paliativas al retraimiento de la demanda. Y ya se nota en la evolución de los precios que crecen a un ritmo del 1,5%, por debajo de la inflación, con datos significativos como su evolución en Madrid y Barcelona, donde una de cada tres viviendas ha rebajado sus precios en los tres últimos meses en una media del 5%.
Paralelamente, en Estados Unidos y en otros países europeos, la crisis del mercado hipotecario se está cobrando sus primeras víctimas. El décimo banco hipotecario norteamericano, American Home Mortgage, al borde de la quiebra, ha anunciado el despido del 90% de sus plantilla, el mismo porcentaje de su valor que perdió en bolsa en un sólo día. Otras compañías hipotecarias de ese país se han acogido al proceso de bancarrota, como New Century, y otras 70 pasan por duras dificultades.
También tienen serios problemas las entidades financieras alemanas Commerzbank, tercer banco alemán, que el viernes cayó un 5% en bolsa, el Hypo Real State, y el Banco de Industria Alemán, afectados por la crisis del mercado crediticio.
Todo ello está pasando factura en los mercados bursátiles y, en España, entre los valores que mayores recortes sufrieron durante la semana, se encontraban las firmas inmobiliarias y constructoras. |