lOS aspirantes republicanos a la Presidencia de Estados Unidos se enfrentan hoy en un nuevo debate televisado a todo el país, pero a menos que aporten algo de pimienta a sus diferencias, el encuentro amenaza con pasar casi inadvertido.
El contraste es enorme. Los candidatos demócratas están ganando claramente la partida mediática en la precampaña a los republicanos, con una actitud más dinámica y agresiva, según coinciden los analistas de la prensa estadounidense. Sin ir más lejos, el momento estrella de los meses de carrera presidencial hasta ahora fue el debate que los demócratas protagonizaron hace menos de dos semanas en CNN, con la novedad de que las preguntas eran formuladas por ciudadanos anónimos a través de vídeos enviados a YouTube.
El formato fue un éxito, y Hillary Clinton y Barack Obama incluso continuaron sus roces del debate en otros escenarios en los días posteriores. No fueron los únicos que le sacaron partido, porque la pregunta estrella fue de un muñeco de nieve que inquiría por su futuro ante el calentamiento global. Los autores del vídeo son ahora famosos en todo Estados Unidos.
El debate de hoy, sin embargo, volverá al formato tradicional, por más que ABC, la cadena que lo organiza, haya intentado darle un giro "interactivo" pidiendo a los espectadores que envíen correos electrónicos con preguntas o incluso vídeos. "Sin vosotros no puedo hacerlo", afirma en un anuncio promocional George Stephanopoulos, que será el moderador del debate.
Más allá de la competencia con CNN y YouTube, el presentador estrella de la cadena de televisión tiene un duro trabajo para arrancar una discusión entretenida entre los precandidatos republicanos.
Todos ellos parecen seguir a rajatabla la máxima que acuñó el presidente Ronald Reagan como su undécimo mandamiento: "No atacarás a un colega republicano".
Por si fuera poco, en el escenario de Des Moines, en el estado clave para las primarias de Iowa, no estará Fred Thompson. La estrella de la serie de televisión Law & Order no confirmó aún oficialmente su candidatura, pese a que ya se dedica a recaudar dinero.
Las encuestas indican que Thompson puede ser la gran sorpresa en la carrera por suceder a George W. Bush, y que su estrategia de unirse más tarde a la carrera puede ser positiva. Hasta ahora prácticamente no aparecía nombrado, pero en cuestión de dos semanas dio un salto en las preferencias de los votantes hasta situarse segundo.
Sin el actor-político, la alineación quedará reducida a Rudolph Giuliani, el senador John McCain, el ex gobernador de Massachussets Mitt Romney, los senadores Sam Brownback y Mike Huckabee, el ex gobernador de Wisconsin Tommy Thompson, y los congresistas Duncan Hunter, Ron Paul y Tancredo.
Como quiera que las diferencias ideológicas o programáticas entre ellos son también mínimas, todo se resume casi exclusivamente a una cuestión de fama y personalidad. Ahí gana por el momento Giuliani con aproximadamente el 28 por ciento del favor de los votantes republicanos, frente al 18,7 de Fred Thompson, el 15,5 de McCain y el 9,8 de Romney.
Pese a que no ha hecho oficial su candidatura, el actor Fred Thomson se sitúa segundo
Su ausencia en el debate republicano de hoy, otra ventaja para los demócratas |