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Rincones de Euskal Herria
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El solitario oriente vasco
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Por Juan Sánchez
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Santa Grazi
Afirman que es en este pueblo donde comienza Euskal Herria, y, en efecto, esta bella localidad zuberotarra se convierte en la puerta oriental del país, rodeada por un privilegiado enclave de abruptos montes y frondosos bosques donde según la mitología popular habitan las lamiak, hermosos seres femeninos con pies de gallina, ave o cabra, que actuarían como guardianas de determinados lugares o constructoras de edificios. En esos bellos alrededores podemos apreciar varias decenas de blancos caseríos diseminados pero visibles todos ellos entre sí, vestigio de la época en que los vecinos se avisaban rápidamente de la llegada de los aduaneros o se prestaban ayuda mutuamente. El enclave más característico del pueblo es, sin duda, su hermosa iglesia del siglo XI, antiguo hospital de peregrinos del Camino de Santiago. Del templo destaca, además del tejado de pizarra tan propio de esta región, el espectacular campanario que parece desafiar a las escarpadas cimas que lo circundan. Junto a él se encuentra el cementerio, donde se pueden ver las estelas discoidales tan propias de la cultura vasca. Y si lo que nos gusta es la naturaleza, cerca de Santa Grazi se encuentran los impresionantes desfiladeros de Kakoeta y Holtzarte, todo un lujo paisajístico. |
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