bruselas. La espeleóloga belga Annette Van Houtte, que hace dos semanas permaneció 80 horas atrapada en una sima en Isaba aseguró ayer que el próximo año regresará a la zona, porque esas cuevas son "mi pasión". Van Houtte, que se recupera de una fractura abierta en un pie sufrida en las cuevas de la Piedra de San Martín, habló por primera vez sobre su experiencia en los Pirineos en una entrevista con la agencia Belga. El pasado 5 de agosto, la espeleóloga quedó atrapada en una sima a más de 600 metros de profundidad y 4,5 kilómetros de la entrada de la cueva.
En el rescate, que se prolongó durante más de tres días y fue uno de los más complicados efectuados nunca en España, tuvieron que intervenir 142 especialistas españoles y franceses. Van Houtte explicó ayer que las heridas eran muy dolorosas, pero que "gracias al instinto de supervivencia" pudo alcanzar el "campo base", situado a dos horas y media de marcha del lugar donde se produjo el accidente, desde el que varios compañeros ascendieron a la superficie en busca de ayuda. A pesar de que pasó 80 horas dentro de la cueva, a cinco grados centígrados de temperatura y con una humedad ambiental del cien por cien, la espeleóloga aseguró que nunca pasó "verdadero miedo".
"Sabía que no iba a morir. Me preocupaba más por mi marido y mis dos hijas que esperaban con incertidumbre", explicó.
Van Houtte vivió desde una camilla prácticamente toda la operación de rescate, en la que participaron agentes de la Guardia Civil, bomberos, Gendarmería francesa y espeleólogos. "No era cuestión de tratar de ayudar a los socorristas. Estaba demasiado débil por la morfina", señaló la espeleóloga, de 49 años y residente en la localidad de Edegem (norte de Bélgica). Tras el rescate, Van Houtte fue trasladada a un hospital de Pau (Francia) donde permaneció varios días recuperándose de las fracturas sufridas y de varias heridas infectadas.
La sima AN 51, en la que quedó atrapada, forma parte del Sistema Anialarra, bien conocido por Van Houtte, que ya había participado en varias expediciones para explorar sus más de once kilómetros de vías y ríos subterráneos, con profundidades de hasta 711 metros. >efe |