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El cronista de la historia de Donostia, Javier Sada. Foto: nagore Iraola |
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Javier Sada recupera la historia de 125 agostos donostiarras
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El libro, editado por txertoa, sale hoy a la venta con una tirada de 3.000 ejemplares. El autor trata de dar a conocer las distintas formas en las que se han vivido el verano y sus fiestas desde 1875.
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Arantxa Lopetegi
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Donostia. Donostia es otra cosa en agosto, un mes en el que se suceden eventos y citas con la fiesta, la cultura y, cómo no, con la playa. Pero el verano donostiarra no siempre se ha vivido igual y así lo cuenta Javier Sada en 125 agostos en la historia de San Sebastián.
Desde hoy 3.000 ejemplares de este paseo por la historia de Donostia entre 1875 y 2000 están ya disponible en las librerías. En el caso de las asociadas al Gremio de Libreros de Gipuzkoa el compromiso es claro, colocar el libro en un lugar preferente.
El propio autor explicaba qué se encontrará el lector en este volumen editado por Txertoa. Sada empezó dejando claro lo que no es. "No es compendio de programas de Semana Grande ni de los carteles de las corridas de toros". Sada dedica tres o cuatro páginas a cada agosto desde 1875 y cuando habla de toros "me interesa más contar qué hacían los donostiarras antes y después de las corridas". Si fija la mirada en los conciertos del Boulevard presenta una fotografía de la indumentaria que elegían los ciudadanos para acudir a esta cita.
El libro se estructura en cinco capítulos: De los orígenes a la Monarquía, De la monarquía a la Dictadura, De la Dictadura al veraneo oficial, Del veraneo oficial al democrático y, por último, El veraneo democrático. Distintas formas de vivir agosto a lo largo de la historia más próxima.
Y es que, asegura Javier Sada, la forma actual de vivir el verano "no tiene nada que ver" con la forma en la que se disfrutaba allá por 1876, cuando nació la Semana Grande, cita festiva que surgió en torno a las corridas del Chofre y que tuvo que replantearse totalmente y renovar contenidos tras el cierre de la plaza.
Sada ha trabajado para "recoger el ambiente", y para ello también ha echado mano de las crónicas de los distintos tiempos.
Como no podía ser de otra forma, la letra va acompañada por la imagen, caras y paisajes que de este modo renacen y viajan a través del tiempo.
El alcalde de Donostia, Odón Elorza, subrayó la importancia de libros como éste que permiten recuperar la memoria de la ciudad, en este caso centrando la atención en el "mes grande para la ciudad", del que se ha disfrutado de diferente manera y dependiendo de la situación política y social vigente en cada momento.
Elorza afirmó que como alcalde leerá este libro, "que ha salido redondo", con gran interés y con el objetivo "de sacar conclusiones" que le sirvan para preparar "el agosto del año que viene". Y es que ni agosto "se hace solo". |
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