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María Barranco, ayer en la presentación de la obra de teatro. Foto: nagore iraola |
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María Barranco regresa a los escenarios veinte años después
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la actriz protagoniza 'Móvil', una obra de Sergi Belbel y dirigida por Miguel Narros. La función critica la sociedad actual, donde impera el materialismo feroz y la dependencia de la tecnología.
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David Ares
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Donostia. El Teatro Principal acoge desde hoy hasta el próximo domingo la representación de Móvil, una obra del autor catalán Sergi Belbel y protagonizada por María Barranco, que vuelve a los escenarios de teatro después de veinte años y en los que no ha parado de trabajar en cine y televisión.
"Para mí, el teatro es como un señor con el que he vuelto después de muchos años, y que me ha acogido con los brazos abiertos. Así que a partir de ahora intentaré no ponerle los cuernos tan seguido", bromeaba la actriz.
La acompañan en el reparto Mélida Molina, Marina San José y Raúl Prieto. Y si hubiese un quinto personaje ése es sin duda el móvil. Porque todo en la función gira en torno a ese pequeño aparato que, paradójicamente, en vez de servir para comunicarse, lo que hace es provocar una total incomunicación.
La obra es una comedia dramática, "un montaje en clave de humor", donde se mezclan risas, atentados y depresiones, y que trata fundamentalmente de la incomunicación, fenómeno que se extiende por el mundo sin apenas ser percibido. Como explica el propio autor del texto, "en esta era digital, la ausencia de cables visibles no implica que no existan fuertes vínculos. Saber que hay que cortarlos y no atreverse a hacerlo es algo muy duro". ¿Cómo cortar un cable que ni siquiera se ve?
La trampa es que el móvil se ha convertido en algo tan habitual que no puede extrañar a nadie. La economía nos impone la dependencia de todo tipo de aparatos tecnológicos y se convierten en una necesidad para la sociedad moderna, que siempre tiene preferencia por la comodidad y el mínimo esfuerzo.
La función, por tanto, hace una crítica negativa del ser humano. Todos los personajes de la obra monologan solos ante el peligro con el único apoyo de un móvil, por el que mantienen una supuesta conversación telefónica. Esa es la razón por la que María Barranco opina que "el montaje es muy simple y sencillo, pero la interpretación resulta muy complicada".
Sara, el personaje que interpreta María Barranco, se ve abandonada de la noche a la mañana. "Su hija le manda de viaje y para que no esté sola le regala un móvil, aparato que, en cierta manera, le salva la vida", explica la actriz. "Pero cuando se queda sin cobertura, sobreviene la depresión. Aun así, cuando se está un tiempo en el agujero más profundo, al final empiezan a ocurrir cosas interesantes".
Móvil quiere ser como esa risa furtiva que resuena en mitad de la desolación. En palabras de Sergi Belbel, "es como una carcajada que a alguien se le escapa en mitad de un funeral. Esta carcajada arrastra consigo otras carcajadas prohibidas". Y para quien las emite, resulta, naturalmente, algo liberador. |
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