El cangilón de la noria
SI no se rastrillase con asiduidad y muy buena mano -hay que dar la enhorabuena a los areneros de la plaza, que imploran estos días a Santa Clara para que deje de llover de una purísima vez...- podrían verse marcadas las huellas de la historia de la villa sobre la arena de Vista Alegre. No en vano, el coso de la calle Martín Agüero cumple en este mes de agosto su 125 aniversario bajo el nombre de Vista Alegre. Lo conmemoró ayer con la colocación de una placa de bronce que recuerda la efeméride -el alcalde Iñaki Azkuna y el presidente de la Junta Administrativa de Vista Alegre, Luis Díaz de Lezana, fueron los encargados de descubrir la pieza...-, momentos antes de que se presentase la obra 125 años de historia de Vista Alegre, un monumento a la memoria de Bilbao y sus vínculos con la plaza de toros escrito como mano maestra por la historiadora Laura del Rey e ilustrado con cerca de 300 fotografías, algunas de ellas rescatadas del baúl de los recuerdos y otras procedentes del ojo de águila taurino de Manu de Alba.
Las 272 páginas evocan el efecto de un alameda frondosa que invita al paseo marcha atrás en el tiempo. Entre uno y otro acto se movieron Javier Aresti, Pedro Icaza, José Luis Sabas, Teresa Querejazu, Cata Olabarri, Pilar Aresti, Eduardo Maíz, Vicente de Godos, la ganadera bilbaina, Dolores Aguirre, el poderoso diestro de los años ochenta, Tomás Campuzano, José Luis Mejuela, quien lleva las riendas de Raúl Rivera, un novillero bilbaino del que hablan maravillas pese a que sólo descuenta 16 años de su calendario, Vicente González, Alfonso Ybarra, Carmelo Sánchez Pando, José Luis Arias, José Vicente Prado, Eugenio Erdhart, Carmelo Rodrigo, Andoni Aldekoa, Begoña Ibargüen, Beatriz Mendibelzua, José Domingo Ampuero, Luis Lezama Leguizamón, Tristán Lezama Leguizamón, Venancio Ortega, quien imploraba a los cielos que no impidiesen la presencia de Sebastián Castella en Bilbao, Juan Manuel Delgado, María Teresa Iriarte, María Zayas, Ignacio Aldekoa, María del Carmen Etxebarria, Miguel Ángel Muñoz, Begoña Iglesias, Javier Zarate, Gonzalo Izquierdo, Inés Cuadrado, Javier Campuzano, Txema Soria, quien presentó el apartado del día, Javier Molero, excelente maestro de ceremonias de este ritual fabuloso. El alcalde Iñaki Azkuna anunció, en sus palabras de presentación de la obra de la historiadora que "la sokamuturra no regresará a Bilbao. Decisión quitarse porque generaba 300 heridos en una semana y no es cuestión de levantar el Hospital de Basurto alrededor del coso taurino...".
Fue uno de los momentos estrella de un día en el que también se entregaron los I Premios LH de la Comunicación, concedidos por el Hotel López de Haro, que recayeron sobre las curtidas espaldas de Julio César Iglesias, Rosa Villacastín, Carlos Ruiz Villasuso, José Ramón de la Morena y el Grupo Vocento. Todo ocurrió en un ir y venir de hotel en hotel, con un ojo puesto en la apretada agenda y otro entornado al mirar al cielo. La lluvia era ayer la enemiga pública número uno.
En las últimas horas la gente de Iberdrola se ha lanzado a la celebración. Si anteayer el presidente del consejo de administración de la compañía, Ignacio Sánchez Galán, compartía con los miembros del consejo un desahogo en las fiestas (Gonzalo Pérez, José Luis Sampedro, Julián Martínez Simancas, Rafael Orbegozo y Javier Villalba al aparato...), ayer el mandatario se reunía con la gente del toro alrededor de los elegantes manteles del hotel López de Haro. Allí se dieron cita el marido de la ganadera, Dolores Aguirre, Federico Lipperheide, Javier Aresti, Juan Ignacio Arregui y un buen número de taurinos que disfrutaron de un almuerzo entrañable, máxime cuando a primera hora se vio cómo desaparecía del mapa de isobaras la amenazante lluvia y las fiestas seguían navegando con fluidez, Ría arriba.
Azkuna aseguró que no habrá 'sokamuturra'en Bilbao por los riesgos que conlleva
Una placa de bronce en el patio de cuadrillas reseña el 125 aniversario de la plaza
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