tokio. Al menos 610 personas han muerto o desaparecido en las inundaciones que anegaron Corea del Norte durante este mes, una cifra que dobla la cantidad calculada con anterioridad por el Partido Comunista norcoreano, según informó a Yonhap la ONU.
Como es habitual, las noticias sobre lo que ocurre el este país asiático, aislado del mundo, sólo se suelen conocer cuando las catástrofes adquieren una gran dimensión.
El informe de la Oficina de Coordinación Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA), elaborado a partir de datos recabados por fuentes internacionales y norcoreanas, asegura que además, las fuertes lluvias dejaron 4.351 personas heridas, y sin hogar a otras 169.561.
Según los datos emitidos por la ONU, 40.463 casas quedaron completamente destruidas, 67.056 parcialmente afectadas, y 3.732 quedaron sumergidas bajo las aguas.
Las inundaciones destruyeron también el 20% de las plantaciones de arroz, y el 15% de las cosechas de maíz del país comunista, lo que supone la pérdida de un millón de toneladas de producción.
El Gobierno norcoreano enfatizó la necesidad de ayuda internacional para el cuidado médico de la población, y para evitar el brote y propagación de enfermedades infecciosas. >efe |