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Menosca, hace 2.000 años
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Zarautz saca el museo a la calle y recuerda su pasado con la celebración de las segundas Jornadas Romanas
Las legiones formadas por dos grupos de arqueólogos recorren la ciudad
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Arantzazu Zabaleta
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zarautz. "Sin, dex". "¡Eh!" "Sin, dex". La voz de Cayo Valerio Donato marcaba el ritmo de los ocho soldados de la Legio IIII Macedonica. Los legionarios reclutados por el propio Julio César, que lucharon contra Marco Antonio y Cleopatra, recorrieron ayer las calles de Zarautz. Por segundo año, el Museo de Arte e Historia de la localidad costera organizó el fin de semana sus Jornadas Romanas.
Llegado desde Cantabria, el grupo de Reconstrucción Histórica que dirige Ricardo Cagigal fue el encargado de dar vida a los legionarios y cicerones, junto con el grupo de arqueólogos alaveses de Iruña Veleia, en la piel de la unidad Cohors I Gallica.
Llegaron el sábado a Zarautz o, mejor, a Menosca, nombre con el que los romanos conocían a la zona y que abarcaba toda la costa hasta Getaria.
Montaron su campamento en el parque de la Rosaleda, junto al Museo de Arte e Historia y a la iglesia Santa María la Real, cuyo yacimiento arqueológico confirmó hace unos años el hecho de que los romanos estuvieron, y no sólo de paso, en Zarautz.
Después de acampar, los soldados de la Legio IIII Macedonica decidieron conocer más de cerca a los zarauztarras y turistas que paseaban por allí y, de paso, mostrarles sus tácticas de ataque. Detrás de Cayo Valerio Donato (Cagigal), que marcaba el paso con sus gritos e indicaciones ("sin, dex" -izquierda, derecha-).
Mientras desfilaban ayer por la mañana, atrajeron las miradas los curiosos que se preguntaban de dónde habían salido esos individuos con cascos con pelos de cola de caballo, sandalias de cuero, una cota de malla que pesaba más de quince kilos, escudo y espadas y que hablaban latín.
En el quiosco de Musika Plaza hicieron un alto que Cayo Valerio aprovechó para presentarse a las decenas de personas que se pararon a mirarlos: "Estuvimos asentados en La Rioja y nos encargamos de construir todos los puentes y caminos entre Zaragoza y Vitoria". También invitó a los presentes a visitar su propia tumba en Vareia.
Entonces empezó a dar órdenes, otra vez en latín. Los soldados formaron en posición de ataque, con sus escudos en la mano izquierda, y blandieron sus gladius hacia el público. Les respondieron con risas y aplausos, excepto un niño que vio la espada y no acabó de entender eso de que no iba muy en serio. Se echó a llorar.
Los legionarios regresaron por la calle mayor hacia su campamento, donde volvieron a reunirse con los miembros de la unidad Cohors I Gallica.
el museo sale a la calle "Si la gente no va al museo, hay que acercar el museo a la gente". Ricardo Cagigal explica que, en los doce años que lleva haciendo representaciones históricas de ciudad en ciudad, han comprobado que el espectáculo atrae el interés de muchos y que es otra forma de divulgar la historia y "hacer que la vean en tres dimensiones". Su empresa se dedica a hacer reproducciones para museos y fue la que, siguiendo el ejemplo anglosajón, empezó a promover las recreaciones históricas.
El atuendo de los soldados, su campamento, sus movimientos y la forma de vida que ellos reproducen son fieles a la historia. "No nos inventamos nada porque no hace falta, está todo documentado, fue así", explica.
Además de desfilar, el sábado por la tarde hicieron una multitudinaria exhibición de sus tácticas militares en la playa de Zarautz y ofrecieron charlas divulgativas a lo largo del fin de semana. Y hace sólo unos días participaron también en unas jornadas de reconstrucción histórica en Vitoria, donde atrajeron a miles de espectadores. En Zarautz, después de la experiencia de estos dos años, el Museo de Arte e Historia piensa ya en el próximo verano. El director del centro, Juanjo Aramburu, anuncia que están buscando voluntarios entre los zarauztarras para formar su propia legión y participar activamente en las jornadas junto con los cántabros de la Legio IIII Macedonica y los alaveses de la Cohors I Gallica. |
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