gasteiz. La asignatura Educación para la Ciudadanía, que está haciendo que Iglesia y Partido Popular se rasguen las vestiduras, estará presente en todas las aulas vascas de Educación Secundaria a partir del año que viene, con el inicio del curso 2008-09. No obstante, hay diversos centros educativos de la Comunidad Autónoma Vasca que comenzarán ya a impartir esta materia desde este mismo curso.
Tal y como recoge el decreto del nuevo currículo vasco elaborado por el Gobierno vasco, esta asignatura se incorporará a los planes de estudio de Euskadi desde 2º de la ESO. Sin embargo, la adaptación a los nuevos contenidos se realiza en los primeros cursos de cada ciclo, es decir, en 1º y 3º. Es por ello que, en la mayoría de los centros de enseñanza, esta asignatura, que hace hincapié en la educación en valores de los jóvenes, no llegará a las aulas hasta 2008, cuando los chavales que este año inician Primero de Secundaria, se hayan incorporado al Segundo curso.
No obstante, el decreto que regula el nuevo currículo vasco, es decir, los contenidos que estudiarán los alumnos de la CAV en la etapa de enseñanza obligatoria, también abre una puerta a la autonomía de los colegios e institutos. Una oportunidad que, según ha podido saber este periódico, aprovecharán algunos centros educativos pioneros para comenzar a impartir la materia Educación para la Ciudadanía desde Primero de Secundaria. Se trata de una experiencia piloto que se generalizará, pues, en el plazo de un año.
Transversalidad El consejero de Educación, Tontxu Campos, aprovechó ayer para referirse a este asunto, en el transcurso del Curso de Verano de la Universidad Pública Vasca dedicado a las Necesidades formativas del profesorado para educar en la convivencia. Concretamente, quiso dejar claro que la enseñanza de valores relacionados con la ciudadanía debe estar presente en todo el sistema educativo, sin ceñirse de forma exclusiva a una sola asignatura. De esta manera, el titular vasco de Educación recogía el guante lanzado por el Consejo Escolar -organismo que agrupa a todos los agentes sociales relacionados con la enseñanza- en el dictamen que analizaba el decreto del Gobierno vasco sobre el nuevo currículo vasco. En su informe, aprobado el pasado 10 de julio, el Consejo Escolar reclamaba al Ejecutivo una "dimensión más transversal" al contenido de esta asignatura.
Pues bien, en su ponencia de ayer en Donostia, Campos dejó muy claro que la formación en valores atañe a "toda la comunidad docente" y va más allá de la materia concreta, que tanto disgusta a los sectores políticos y religiosos más conservadores.
"Las personas no estamos hechas a trozos de conocimientos de las distintas asignaturas, descontextualizados, sin relacionarse entre sí, no somos un collage", recordó, en referencia a la importancia de otorgar un carácter transversal a la educación en valores.
En este contexto, puso también el acento en la necesidad de que el personal docente de los colegios e institutos vascos sea también "competente para educar personas". "Nuestros centros necesitan, sobre todo, maestros de humanidad: hombres y mujeres que entienden la educación como un proyecto ético y que sean expertos en humanidad y ciudadanía", recordó ante el público del Palacio Miramar.
Asimismo, abogó por "superar las ideas y las prácticas educativas caducas, que ya no valen, que se han quedado obsoletas", tales como la separación de la enseñanza de conocimientos por un lado, y la educación por el otro. "Las competencias para vivir y convivir en paz y las competencias profesionales necesarias para la innovación y el cambio no son diferentes", apuntó en este sentido. De hecho, insistió, "educar personas, ciudadanas comprometidas con su comunidad y capacitarlas como trabajadoras es, prácticamente, la misma cosa". |