Bilbao. Un experto visitará el lunes la cueva de Santimamiñe, en Kortezubi, para evaluar su candidatura, junto a otras catorce cavidades de la cornisa cantábrica -entre ellas las guipuzcoanas de Ekain y Altxerri-, como Patrimonio de la Humanidad.
El experto es miembro de la organización Icomos, organismo asesor que emite un informe sobre todas las candidaturas que los diferentes países presentan a la Unesco. En base a esa evaluación, el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, que se reúne una vez al año, decide si otorgar o no la candidatura en la Declaración. Se calcula que la decisión no se tomará hasta junio o julio del próximo año, cuando se celebre esa reunión. En su visita, evaluará el estado de la cavidad prehistórica de la cueva de Santimamiñe, las labores de recuperación que se están llevando a cabo en ella y la gestión de futuro que se prevé para esta joya del arte rupestre.
La visita se realizará por la tarde, después de recorrer las de Ekain, en Deba, y Altxerri, en Aia, incluidas también en la candidatura. El experto de Icomos estará acompañado por miembros de la Diputación Foral de Bizkaia; Arantza Alzamendi, directora de Patrimonio Cultural, y otros técnicos del Gobierno vasco; Luis Lafuente, subdirector del Patrimonio Histórico, y representantes de Unesco Etxea.
Santimamiñe forma parte, junto a Altxerri y Ekain, de la candidatura "Arte rupestre paleolítico de la cornisa cantábrica" para ampliar la declaración de Patrimonio de la Humanidad de la de Altamira, ya que cada una de las cavidades complementan la riqueza que existe en la cántabra, única en el mundo. La propuesta se basa en "el número y densidad de cavernas decoradas, que se preservan en un excelente estado de conservación" y destaca que la Cornisa Cantábrica es "uno de los lugares en que tuvo lugar el nacimiento del Arte". |