Gasteiz. El Partido Popular del País Vasco no se desmarcará de la línea que su formación en el resto del Estado y anuncia que, también en Euskadi, emprenderá una batalla contra la asignatura Educación para la Ciudadanía. Una maquinaria que pondrán en marcha con el arranque de este curso político y que además coincidirá con el inicio del escolar. Precisamente, este mismo año, algunos institutos vascos ya empezarán a impartir esta materia, que estará presente en el plan de estudios de todos los centros de Secundaria de forma generalizada a partir el próximo curso 2008-2009.
Tal y como adelantó a DEIA el parlamentario popular, Iñaki Oyarzábal, la formación conservadora pedirá al consejero de Educación Universidades e Investigación del Gobierno vasco, Tontxu Campos, que retire esta materia del nuevo currículo vasco. El PP articulará esta petición a través de una proposición no de ley, que acompañará con varias interpelaciones sobre "las formas y los plazos" en que se implantará este nuevo contenido educativo en la Comunidad Autónoma Vasca.
No en vano, el Departamento de Educación que dirige Campos aún no ha mostrado una postura oficial sobre esta polémica asignatura, que está provocando agrios debates entre las formaciones de derecha y de izquierda en otra comunidades autónomas del Estado.
El partido que dirige desde Madrid Mariano Rajoy, en cambio, lo tiene claro y expresa su opinión sin tapujos. "Esta asignatura es innecesaria", sentencia Oyarzábal, al entender que "para transmitir valores democráticos no hace falta crear esta asignatura, que me recuerda a la de Espíritu Nacional, sino que debe realizarse de forma transversal".
Adoctrinamiento De hecho, en opinión del dirigente popular, la asignatura de Educación para la Ciudadanía "está pensada para el adoctrinamiento". Oyarzábal no oculta su preocupación, especialmente, por el futuro de los colegios e institutos públicos de la red vasca. "Los padres de la escuela pública están indefensos, ya que van a estar al pairo de lo que quiera cada profesor o cada centro y habrá muchos que tratarán de usar esta materia para transmitir doctrinas que no comparten muchas familias", alerta en este sentido el político popular.
Del mismo modo, confiesa que en un primer contacto con los libros de texto de esta asignatura no ha hallado "contenidos a los que se pueda achacar nada raro, son bastante light", asegura, si bien se refiere al "currículum oculto" del mismo, es decir, a "la manera de transmitir los conceptos por determinados profesores, más allá de lo que incluya el texto".
"Se puede convertir en una herramienta de ataque contra la familia tradicional y sus valores", advierte, al tiempo que muestra su desconfianza ante una materia que, desde su punto de vista, "entra en el ámbito moral o religioso". Oyarzábal descarta, eso sí, presentar un recurso en los tribunales ordinarios contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía. "De momento, preferimos esperar", anuncia Oyarzábal cauteloso. |